domingo, 4 de agosto de 2019

Lo que puedes ver en HISTOBENIDORM


Si tienes interés por conocer la historia de Benidorm, el patrimonio que se puede visitar, sus gentes... este es tu blog. Bienvenido. 
Los temas que podrás encontrar se agrupan en los apartados siguientes:
- AGUA
- BIOGRAFÍAS
- HISTORIA
- LIBROS Y PUBLICACIONES SOBRE SU HISTORIA
- PATRIMONIO QUE PUEDE VISITARSE
- TURISMO

Dentro de cada apartado puedes acceder a cada uno de sus temas pulsando en  VER






AGUA:


  • El agua en Benidorm a lo largo de su historia. VER
  • Cuando Benidorm bebió de la Séquia Mare porque fracasó el suministro de agua potable desde la Font de Carreres en el siglo XIX. VER
  • Una Una rotonda de Benidorm denominada "Séquia Mare"para recordar la importancia del Reg Major de l'Alfàs en Benidorm, la Nucia i l'Alfàs del Pi. VER

  • Los orígenes de la hidroelectricidad en Benidorm y la Marina Baja. VER
  • El Canal Bajo del Algar. VER
  • Los embalses de Guadalest y Amadorio, dos importantes elementos para el suministro de agua a Benidorm. VER
  • El Consorcio de Aguas de la Marina Baja. VER
  • La sequía del año 1978 en VER
  • Los acuíferos de la Marina Baja. El agua subterránea, un recurso clave para el abastecimiento de agua potable y de riego en los municipios turísticos de la VER
  • Breve historia de la depuración de las aguas residuales en Benidorm VER
  • Agua potable y saneamiento en Benidorm VER
  • AGUA Y TURISMO en el día mundial del turismo. El consumo de agua en  Benidorm y la Marina Baja y su turismo sostenible. VER



BIOGRAFÍAS
  • Curriculum vitae de PEDRO ZARAGOZA ORTS VER
  • El almirante  JULIO GUILLÉN TATO y Benidorm VER
  • VICENTE LLORCA ZARAGOZA un benidormense destacado en el mundo de la cultura (1ª parte).  VER
  • VICENTE LLORCA ZARAGOZA un benidormense destacado en el mundo de la cultura (2ª parte). VER 
  • José Miñana Pérez, un ciudadano estadounidense alcalde de Benidorm y "Master Mariner any ocean".
     VER



HISTORIA
  • Sobre los orígenes de Benidorm. VER
  • Benidorm y sus antiguas vías de comunicación terrestre. Los caminos del pasado: las rutas de los antiguos iberos, embrión de las actuales. VER
  • Intentos de traducir el texto ibérico de un fragmento cerámico del Tossal de la Cala de Benidorm VER
  • La Guerra de los dos Pedros (1356-1365) y sus repercusiones en Benidorm y la Marina Baja. VER
  • Piratas, corsarios y defensa del litoral  del Reino de Valencia. VER
  • Aranjuez, 8 de mayo del año 1654: Felipe IV autoriza a Beatriz Fajardo de Mendoza a heredar el señorío de Benidorm. VER 
  • La carta puebla de Benidorm de 1666 (1ª parte)VER
  • La carta puebla de Benidorm de 1666 (2ª parte)VER
  • La carta puebla de Benidorm de 1666 (3ª parte)VER
  • Polop y Benidorm hace 350 años: constitución del Riego Mayor del Alfaz y creación del municipio de Benidorm. VER 
  • Año 1668: Un censal de 4.000 libras para continuar la repoblación de Benidorm y Polop (1ª parte) VER
  • Año 1668: Un censal de 4.000 libras para continuar la repoblación de Benidorm y Polop (2ª parte) VER
  • Un día en la vida de Benidorm en el año 1687: Rodrigo Baltasar de Puigmarín y Fajardo toma posesión del señorío. VER
  • La cala de Finestrat en los siglos XVII y XVIII. VER
  • Benidorm, 1740:  un barco a la deriva, un conflicto de competencias y un milagro. VER
  • Agricultura, sequías, huracanes y granizadas en el Benidorm del siglo XVIII. VER
  • L'Alfàs de Baix o L'Alfàs de Benidorm: una partida rural clave en la creación de Benidorm en 1666 y corazón agrícola del Benidorm tradicional. VER
  • El "hospital de pobres" de Benidorm, una institución caritativa de Benidorm en los siglos XVIII y XIX. VER
  • AbdelKader, el patriota argelino del siglo XIX que luchó contra la colonización francesa, pudo haber nacido en Benidorm según la prensa española de 1845. VER
  • El  ferrocarril de vía estrecha de Alicante a Denia, "El Trenet de la Marina", cumple 100 años en 2014.VER 
  • Últimos días de la Guerra Civil en Benidorm: un bombardeo destruye dos casas el 29 de marzo de 1939. VER 
  • Polop y Benidorm a lo largo de la historia.VER
  • El arte de la almadraba según el arráez  de Benidorm Jaime Pérez Zaragoza. VER
  • Benidorm y las almadrabas. VER
  • El escudo del municipio de Benidorm, imagen oficial de la ciudad turística. VER
  • La cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, un elemento importante en la historia religiosa de Benidorm. VER
  • Las inundaciones de 1971 en Benidorm, una catástrofe previsible.   VER
  • "La Taula del Bon Profit" de Benidorm, una asociación muy peculiar e influyente fundada en 1972. VER




LIBROS Y PUBLICACIONES sobre la historia de Benidorm


  • Un libro sobre la historia de BENIDORM antes del desarrollo turístico. VER
  • Beatriz Fajardo y la primera edición de su Carta Puebla de Benidorm. VER 
  • Benidorm 1812-2012, apuntes para un bicentenario. Un libro sobre la Guerra de la Independencia en Benidorm. VER
  • Historia de Benidorm en los siglos XIX y XX según Vicente Llorca:  1. Aspectos demográficos del Benidorm tradicional. VER
  • Historia de Benidorm en los siglos XIX y XX según Vicente Llorca:   2. Religiosidad en el Benidorm tradicional: la iglesia de Sant Jaume y la ermita de Sanz. VER
  • Historia de Benidorm en los siglos XIX y XX según Vicente Llorca:   3. Actividad corsaria y contrabandista en Benidorm en los siglos XVIII y XIX. VER
  • Historia de Benidorm en los siglos XIX y XX según Vicente Llorca:   4.  Benidorm señorío secular, el agua potable y el Riego Mayor del Alfaz. VER
  • Historia de Benidorm en los siglos XIX y XX según Vicente Llorca:  5. Comunicaciones terrestres, organización administrativa y Aduana de Benidorm, actividad económica. VER
  •  Historia de Benidorm en los siglos XIX y XX según Vicente Llorca:  6 Marinos ilustres de Benidorm. VER
  • Historia de Benidorm en los siglos XIX y XX según Vicente Llorca:  7 Comunicaciones terrestres, Organización administrativa y Aduana de Benidorm,  Actividad económica.  VER
  • Historia de Benidorm en los siglos XIX y XX según Vicente Llorca:  8  Personajes ilustres de Benidorm. VER
  • Historia de Benidorm en los siglos XIX y XX según Vicente Llorca:  9 La educación en el Benidorm de principios del siglo XX, El primer turismo y La política local  VER
  • Historia de Benidorm en los siglos XIX y XX según Vicente Llorca: 10  Un día en la vida de Benidorm. VER 
  • Un libro sobre Benidorm durante la Segunda República y la guerra civil (1931-1936).   VER
  • Un libro de fotografías de Benidorm en las décadas de 1950 y 1960: "El Benidorm de Quico Su mirada y su voz".  VER



PATRIMONIO que puede visitarse en Benidorm



  • El castillo de Benidorm, un importante elemento de la defensa del litoral valenciano y una de las claves de la existencia de la ciudad. VER
  • La plaza del Castillo y el arco de la plaza Castelar de Benidorm, dos testigos de la historia de esta población. VER
  • La torre de Les Caletes de Benidorm. VER
  • La torre denominada de Morales. VER
  • Un aljibe de Serra Gelada, ejemplo de elemento hidráulico de la agricultura tradicional y de destrucción del patrimonio. VER
  • La compra de la ermita de Sanz o Sanç en 1985 VER
  • Benidorm: recuperan el cepo de un ancla romana. VER
  • El poblado ibérico del Tossal de la Cala de Benidorm ¿una fortificación romana? VER
  • Últimas excavaciones arqueológicas en el Tossal de la Cala de Benidorm y el hallazgo de la muralla de un fortín romano, o castellum, de la época de Sertorio, siglo I a.C. VER 
  • La defensa de Benidorm: los bunkers de la GUERRA CIVIL. VER
  • La isla o islote de Benidorm: mitos y realidades, historia y leyendas. VER
  • El puerto y el club náutico de Benidorm. VER
  • La Plaza de la Cruz de Benidorm con su cruz de término desaparecida y la palmera   VER
  • Historia de la partida de Lliriet, un rincón de Benidorm de gran valor histórico, medioambiental y etnológico y un patrimonio amenazado.  VER
  • "El trenet" de ESA hasta el año 1965, un patrimonio histórico y monumental de la Marina Baja VER
  • Una antigua fotografía de la playa de Poniente de Benidorm antes del boom turístico y la historia de un puente sobre el barranco de la Foia del Bol, próximo al hotel Marconi  VER


TURISMO


  • Recorriendo el barranco de Polop que durante siglos ha permitido la supervivencia de Polop, La NUCIA, l’Alfàs del Pi y Benidorm. VER
  • Imágenes turísticas en blanco y negro: Verano de 1977 y 1978 en Benidorm.  VER
  • Imágenes turísticas en blanco y negro: ¡Ay!, los turoperadores. VER
  • Imágenes turísticas en blanco y negro. Oficios superados: el guía VER
  • Imágenes turísticas en blanco y negro. “Los Rodríguez”, una aportación del turismo VER
  • Imágenes turísticas en blanco y negro: Los Inspectores de Turismo. VER
  • Fredo Marvelli y los alemanes en el Benidorm de 1950 a 1970.  VER
  • El Gran Hotel Delfín, símbolo de los primeros años del turismo de Benidorm. VER 

lunes, 2 de octubre de 2017

Un libro sobre Benidorm durante la Segunda República y la guerra civil (1931-1939).



He tenido mucho tiempo abandonado este blog. La causa ha sido haber estado muy ocupado en la redacción de un libro sobre Benidorm en el período 1931-1939, es decir durante los años de la Segunda República y la guerra civil. El editor, Vicente Sanjuán, me había invitado muchas veces a escribir sobre este tema pero yo tenía reticencias porque es un tema comprometido y porque pensaba que no habría materia suficiente para un libro.
Sin embargo al final decidí aceptar el reto. Sé que no existen la imparcialidad y la objetividad absolutas, pero se debe hacer el esfuerzo de intentarlo. He empleado mucho tiempo porque el tema, por lo delicado, se merecía una investigación cuidadosa, documentando muy bien todas y cada una de las afirmaciones y contrastando las fuentes.

El resultado ha sido un libro de más de 400 páginas y 20 capítulos. Como el título sugiere consta de dos partes: una sobre la Segunda República y otra sobre la Guerra Civil. Son dos partes complementarias aunque para leerlas no es preciso seguir el orden cronológico. En cada una de las dos partes hay tres capítulos que analizan temas específicos y luego el resto analiza los hechos siguiendo el orden cronológico en el que se desarrollaron.

Juan Díaz Ortuño, periodista, geógrafo y gran conocedor de Benidorm, me hizo el honor de redactar una presentación. Con ella el lector tendrá un resumen de las ideas desarrolladas en el libro así como una explicación  de su metodología.

A dicha presentación le siguen un prólogo y dos capítulos introductorios. En ellos pretendo explicar cómo se vivía en Benidorm, que por aquel entonces (tres primeras décadas del siglo XX) era una pequeña localidad de 3.000 habitantes. Sirven para entender mejor el período siguiente, esperanzador y convulso, que va de 1931 a 1939. Un período histórico que se inició con una gran ilusión, el sueño republicano, que desembocó en la pesadilla de la guerra civil y finalizó para Benidorm y para una parte de España con la amargura de la derrota, el exilio y la represión.






Benidorm durante la Segunda República.
La Segunda República suscitó un sueño de libertad e igualdad para muchos benidormenses, sobre todo para los menos favorecidos por la fortuna. En Benidorm la actividad agrícola era una importante fuente de riqueza y había una gran desigualdad en la posesión de la tierra, con un 60 % de explotaciones de tamaño tan reducido que sus propietarios no podían vivir de ellas y debían trabajar como braceros para los grandes terratenientes, en la mar o en lo que podían. 
En otro sector económico importante para Benidorm, la actividad marítima, también había grandes diferencias sociales entre los capitanes y oficiales que trabajaban para las grandes navieras y los pescadores. Y a su vez en este sector había diferencias entre los capitanes de las almadrabas o los pescadores de la isla, por poner dos ejemplos extremos.
El acceso a la cultura también presentaba grandes desigualdades: por un lado la tasa de analfabetismo era superior a la media española, sobre todo entre la población rural de las masías, lo que dificultaba sus posibilidades de ascenso social. Por otro lado había un influyente grupo de personas con estudios superiores de medicina, derecho, náutica, etc., que evidenciaba las diferencias en el acceso a la educación.


Cartel publicitario de la época: el consumo excesivo de alcohol producía numerosos accidentes laborales. En Benidorm se intensificó una campaña para erradicarlo entre los pescadores por considerarlo causa de numerosas muertes en la mar. Es uno de los aspectos de la preocupación por la educación del período republicano, que no se limitó a la educación infantil.


La Segunda República supuso una oportunidad de progreso para los menos favorecidos. A partir de 1931 se legalizaron la UGT (que en Benidorm se denominaba en un primer momento "Sociedad de oficios varios La Unión Obrera") y la CNT, las dos con fuerte implantación entre agricultores y pescadores.
A pesar de todas las dificultades que atravesó, el período de la Segunda República supuso un progreso para Benidorm y sus gentes. Y no fue fácil porque los efectos de la crisis mundial de 1929 se dejaron notar y a ellos se añadió una terrible sequía que dificultó la producción de alimentos. Pero aún así los salarios subieron y el bienestar de las personas mejoró. La limpieza de las calles y su iluminación, el tratamiento de las aguas fecales, la recogida de basuras, etc., mejoraron la vida de sus gentes. También se intentó erradicar la malaria actuando sobre las aguas estancadas,  reservorio de mosquitos transmisores de la enfermedad.
El pueblo se modernizó con la generalización del suministro eléctrico para el alumbrado público y doméstico, motores y electrodomésticos, entre los que destacó la radio. El teléfono, introducido en estos años, supuso un gran avance en las comunicaciones aunque sólo estaba al alcance de unos pocos.



En Benidorm el teléfono se inauguró el 4 de agosto de 1934.Los postes telefónicos se extendieron por su término y permiten fechar algunas fotografías. Fuente: Boletín de la CTNE.


La modernización de las vías de comunicación, especialmente el asfaltado de la carretera de Alicante a Valencia, permitiría la aparición de los primeros automóviles en Benidorm.
  
El turismo adquirió un fuerte impulso en este período y la palabra turista, que empieza a utilizarse estos años, fue desplazando a la tradicional de "veraneante". Surgieron los primeros hoteles y negocios dedicados a atender a la colonia estival, tan numerosa para la época, que en Benidorm ya empiezan a plantearse la desestacionalización. Este desarrollo se produjo en la playa de Levante y se vio favorecido por la construcción de la carretera de Benidorm hasta el Rincón de Loix.

Un problema que el municipio de Benidorm no acabó de resolver durante la República fue el educativo. En esta villa dedicaron mucho tiempo y esfuerzos para conseguir una educación universal y de calidad pero las autoridades municipales fracasaron en esos objetivos, especialmente en el de crear un grupo escolar.

Tampoco se pudo resolver el problema de la sequía porque fracasaron los proyectos de crear el Canal del Algar y revestir de cemento el cauce de la Séquia Mare.  Eso implicó no sólo menor producción de alimentos sino también un agua potable escasa y sin garantías higiénicas por lo que se registraron enfermedades transmitidas por el agua.

A pesar de estos fracasos, el balance del período 1931-1936 fue  positivo para Benidorm, pero sus logros se vieron truncados por el estallido de la guerra civil que supuso el inicio del declive de la Segunda República. El sueño de libertad de 1931 se convirtió en terrible pesadilla a partir de julio de 1936. Algunos han escrito que la guerra fue inevitable ya que era la consecuencia lógica de la República. En mi opinión la guerra civil se hubiese podido evitar si hubiese existido voluntad de evitarla. Pero una parte de la derecha y de la izquierda no aceptaba la democracia que el sistema republicano implicaba. Estas fuerzas veían el conflicto como un medio adecuado para conseguir sus objetivos políticos y estuvieron preparándose para él. Finalmente sus tesis se impusieron y la "tercera España" quedó arrinconada. El contexto internacional, con la crisis de las democracias europeas y el auge de los fascismos defensores de la guerra, agravó más la situación: sus "vientos de guerra" alentaron nuestra vorágine bélica.



Benidorm durante la guerra civil.
Durante el conflicto no hubo matanzas en Benidorm, un caso poco frecuente en nuestro país. Pero no fue por casualidad sino porque sus autoridades municipales controlaron a los exaltados de la localidad e intentaron impedir las actuaciones incontroladas de los milicianos de otros pueblos. No lo consiguieron en todos casos pero sí en la mayoría y desde luego lograron que se respetara la vida de todas las personas, tanto de derechas como de izquierdas.

La guerra supuso la movilización de muchos jóvenes de Benidorm, apartándolos de sus familias. Al iniciarse el conflicto algunos marcharon como voluntarios en el batallón Alicante Rojo. También se registran incorporaciones al cuerpo de Carabineros, que tan destacado papel tuvo en los combates.



Cartel de la Guerra Civil animando a alistarse en el cuerpo de Carabineros. En Benidorm disponía de cinco cuarteles y era muy apreciado. Por eso hubo bastantes jóvenes de la localidad que ingresaron en él.


Posteriormente, conforme los sublevados ganaban terreno, se produjeron las movilizaciones forzosas. Empezaron a llegar noticias sobre los muertos en el campo de batalla, un tributo que Benidorm tuvo que pagar como casi todas las poblaciones españolas. Con una diferencia: al ser de la zona republicana sus nombres no figuraron en ninguna placa junto a la iglesia del pueblo. He averiguado los nombres de algunos de ellos pero estoy seguro que faltan más. El listado de sus nombres es un homenaje a estas víctimas enroladas a la fuerza en una guerra que no buscaron y que murieron defendiendo la libertad y la democracia.




Informe sobre ausencia de daños en el bombardeo de Benidorm y Villajoyosa producido el 20 de agosto de 1938.


La guerra impuso serias privaciones a la población de Benidorm. Las actividades comerciales que permitían el suministro de la villa se vieron interrumpidas y fue preciso crear una economía de guerra. Al escasear alimentos y artículos de primera necesidad se recurrió a tasar los precios para que no se encareciesen excesivamente y aparecieron las cartillas de racionamiento para que su reparto fuese equitativo. Los problemas más graves vinieron con el desabastecimiento de trigo, con lo que el pan habría alcanzado precios exorbitantes si no se hubiese controlado su precio. Hubo que limitar su consumo. Finalmente el Ayuntamiento, denominado en esa época Consejo Municipal, tuvo que hacerse cargo de la compra de alimentos y distribuirlos a los comerciantes.

En condiciones normales la agricultura de aquella época era de autoconsumo con lo que las familias campesinas producían todo lo que necesitaban para alimentarse y vendían los excedentes. Pero los años de la guerra coincidieron también con otro período de fortísima sequía y las cosechas se vieron muy mermadas así como las disponibilidades de agua potable. De ahí que el Consejo Municipal tuviera que encargarse de organizar la venta de agua a domicilio. Hoy nos resulta inimaginable pero en aquella época el alcalde de Benidorm tuvo que ocuparse de comprar patatas o trigo y regular a cuánto se debía vender el cántaro de agua y cuántos litros podía adquirir cada familia. Esas eran las prioridades de aquella economía de guerra caracterizada por la escasez. Tanta que durante unos meses no tuvieron ni moneda y el ayuntamiento hubo de emitir unos vales que la sustituyeran.

Hubo un sector económico que funcionó bien durante estos años de escasez: el pesquero. Controlando la venta de pescado y llegando a acuerdos con la UGT y CNT que habían incautado las empresas del ramo, el Ayuntamiento pudo contar con unos ingresos constantes que paliaban el descenso de recaudación por la caída de la agricultura y del comercio. Los excedentes de pescado fueron muy útiles para adquirir otros alimentos. Por otro lado sus beneficios permitieron a la UGT de "la industria pesquera" hacer un préstamo sin intereses al Ayuntamiento para instalar un sistema de abastecimiento de agua potable desde el manantial de Carreres.

El final de la guerra registró un momento muy trágico para Benidorm. Me refiero al bombardeo del 29 de marzo de 1939 que causó la muerte de una anciana y una niña. La victoria de los sublevados estaba clara por la rendición masiva de los soldados republicanos. Algunos intentaron salir del país pero los vencedores decidieron impedirlo. Para cortar ese flujo de salida de republicanos decidieron bombardear y cortar la carretera Valencia-Alicante a su paso por Benidorm. También cerraron el puerto de Alicante con buques de guerra. Se vengaron y no quisieron dar a los vencidos el trato elegante y generoso que Velázquez retrató en su cuadro de la Rendición de Breda.


Para Benidorm la guerra civil finalizó el 30 de marzo de 1939 cuando un grupo de falangistas se hizo cargo del poder municipal. Poco después tropas de la división Flechas Negras ocuparon el pueblo y permanecieron en él varios meses. Aunque los mandos eran italianos había muchos soldados españoles en esa división. 


Con el final de la guerra vino una fuerte represión que en Benidorm afectó a muchas personas y creó un sentimiento de miedo que duró muchos años. Como el resto de España, el pueblo vivió sometido a una dictadura perdiendo derechos y libertades. Desde finales del siglo XIX España había tenido democracias imperfectas que en el siglo XX se transformaron en dos dictaduras militares, la de Primo de Rivera y la de Franco. Ese fue el sistema político que les tocó vivir a varias generaciones de españoles. Pero en medio de ellas hubo un breve paréntesis de libertad y democracia, el período 1931-1939 analizado en este libro…




Valoración personal.
Este libro narra y analiza unos hechos que no hemos vivido: han transcurrido más de ochenta años desde el inicio de la guerra civil española y sus protagonistas ya no están entre nosotros. Sin embargo lo ocurrido entonces nos sigue impactando emocionalmente y es difícil que podamos acercarnos a este período de forma totalmente aséptica, sin sentirnos implicados. Sin querer, cuando leemos o escribimos sobre este tema nuestras simpatías se decantan por uno u otro bando. Y peor aún: hay personas que proyectan aquel pasado sobre el presente. Un error porque, afortunadamente, la España actual tiene muy poco que ver con la de la década de 1930. Los españoles hemos cambiado mucho a lo largo de todo ese tiempo. Casi nadie cuestiona ya el sistema democrático, algo que no ocurrió en aquella época en la que muchos españoles se empeñaron en liquidarlo.

Al escribir la historia de esos años resulta imposible complacer a todos los posibles lectores, que buscarán cosas distintas en el relato. Y es que en realidad no hubo una República y una guerra civil sino millones de ellas, tantas como españoles, porque cada persona las vivió de una forma distinta y las transmitió a los suyos de acuerdo con sus vivencias.

Tal vez por estas causas se ha escrito mucho sobre la Segunda República y la guerra civil. En  esa ingente producción editorial predominaron en un primer momento las obras de los vencedores, que expusieron los hechos desde su perspectiva ideológica y con un claro afán de justificar una rebelión militar que liquidó la democracia conquistada en las urnas. Además se prohibía cualquier publicación que defendiese el punto de vista de los vencidos mediante una férrea censura de las obras impresas. Fue preciso esperar a que en 1961 se fundara en París la editorial Ruedo Ibérico gracias a la cual algunos españoles pudimos leer de forma clandestina obras de autores extranjeros destacando  la "Historia de la guerra civil española" de Hugh Thomas y  "El laberinto español. Antecedentes sociales y políticos de la guerra civil" de Gerald Brenan, que nos impactaron porque exponían los hechos desde una óptica diferente a la oficial.

 
En los dos bandos se animó a los jóvenes a ingresar como voluntarios en el ejército pero fue una medida insuficiente y ambos contendientes acudieron a las levas forzosas. Aunque antes de la guerra los jóvenes debían tener 21 años para ser reclutados,  durante el conflicto se fue llamando a jóvenes con menos edad.


 
Pero la verdadera eclosión de publicaciones sobre la República y la guerra civil vendría con la democracia y sigue en la actualidad con la publicación de memorias y trabajos de investigación. Su estudio produjo grandes síntesis sobre la evolución general del país y posteriormente se descendió al nivel autonómico, luego al provincial y finalmente al local, en cual hay que enmarcar el presente libro.
En este último nivel municipal, las diferencias entre las vivencias personales son más evidentes. Unos municipios estuvieron en el bando vencedor desde el inicio del período bélico y otros, como Benidorm, permanecieron todo ese tiempo en el bando derrotado. Está claro que los miedos o esperanzas de unos y otros  ante el desenlace de la guerra y la represión de postguerra fueron muy diversos.

En esta obra he pretendido analizar y explicar cómo se vivió este convulso período 1931-1939 en el pequeño pueblo que era entonces Benidorm. Antes de empezar el trabajo no tenía ninguna idea preconcebida al respecto y a lo largo de él sólo he buscado conocer y entender lo que realmente pasó, en la medida que las fuentes de información me lo han permitido.
Una cosa que he tenido presente al analizar el período de la guerra civil ha sido no utilizar las denominaciones de la época para los dos bandos en conflicto. Nacionales eran casi todos los españoles, no sólo los del bando franquista. La denominación de rojos para el bando republicano también es incorrecta: no todos eran revolucionarios ya que eran muchos los que creían en la democracia parlamentaria. Por eso he preferido designar un bando como "los sublevados" y otro como "los republicanos", denominaciones que, en mi opinión, son menos subjetivas que sus contemporáneas.

He dado prioridad a los documentos oficiales, ocupando un lugar importante, por la cantidad y calidad de datos que aportan los generados por el Ayuntamiento de Benidorm, especialmente las actas de las sesiones plenarias. Desgraciadamente en décadas pasadas se dejó perder una parte importante de documentos por considerarlos papeles viejos e inútiles. Los libros de registro de correspondencia nos muestran la gran cantidad de oficios y comunicados que hemos perdido. Por eso la información municipal tiene limitaciones que han afectado al contenido de este libro. 
La prensa de la época, que nos acerca a los hechos, percepciones y sentimientos de los protagonistas del momento, también ha sido otro recurso muy útil.
Lógicamente, además de la documentación y la prensa, he utilizado  la información bibliográfica aunque constaté desde el principio que hay muy poco publicado sobre el Benidorm de este período. Por eso más que como fuente de información ha sido útil para enmarcar los acontecimientos  en su contexto comarcal, provincial y nacional.


Con todas estas informaciones he intentado establecer y explicar cómo fue el período 1931-1939 en Benidorm, un pueblo que presenta peculiaridades muy interesantes. He intentado ser lo más objetivo posible dando como cierto sólo lo que he podido verificar. En el relato histórico no vale lo verosímil, es decir lo que pudo ocurrir, sino lo que realmente pasó, algo que no siempre podemos conocer. Es la miseria pero también la grandeza del historiador que sabe que por muchas cosas que averigüe son muchísimas más las que desconoce.

Este libro sólo tiene una finalidad: conocer los hechos más significativos de un período decisivo en la historia de Benidorm. Pero debe narrarse y leerse entendiendo que aquellas generaciones de españoles vivían con unos sistemas de valores distintos, que tenían diferentes formas de entender la política, la sociedad, la economía, la religión, etc. y que no fueron capaces de articular un sistema que aglutinase todas esas diferencias en un marco de respeto y tolerancia. Buscaron imponer sus ideas y el resultado fue dramático.

Por eso resulta imprescindible el conocimiento de este período. Sólo conociendo y analizando los éxitos y errores de los que nos precedieron podremos en el futuro mejorar los primeros y  evitar los últimos: "aquellos que no recuerdan el pasado, están condenados a repetirlo" decía Santayana. Sería triste que olvidásemos el sueño republicano, su fracaso y el sinsentido de la cruel y fratricida guerra civil que tan profunda huella dejó en varias generaciones de españoles… 



Contenido de la obra.

Presentación, por Juan Díaz Ortuño.
Prólogo.

1. Los antecedentes: Benidorm en el primer tercio del siglo XX.
2. Vida cotidiana en las primeras décadas del siglo XX.


PARTE I: La II República, 1931- 1936.
  3. Los inicios del sueño republicano: 1930-1931.
  4. Benidorm en 1931: el nuevo ayuntamiento republicano.
  5. Benidorm en el bienio social-azañista (1932 y 1933).
  6. Benidorm durante el Bienio de Derechas (1934-1935).
  7. Primer semestre de 1936: un período decisivo.
  8. Escuelas y educación durante la II República.
  9. La modernización de Benidorm: electrificación, automóvil y teléfono.
10. La actividad turística durante la II República.


PARTE II: la Guerra Civil (18-7-1936 al 30-3-1939)
11. Los primeros días del conflicto: de sublevación militar a guerra civil.
12. Persecución religiosa en Benidorm: julio-agosto de 1936.
13. Benidorm en guerra: observatorios de la DECA, nidos de ametralladora, bombardeos y víctimas.
14. Segundo semestre de 1936: alcaldía de Jaime Ferrer Nomdedeu.
15. Primer semestre de 1937: alcaldes Emilio Ruzafa Roig y Marcos Ivars Pérez.
16. Segundo semestre de 1937: alcaldía de José Fuster Sánchez.
17. El año 1938: alcalde José Pagés Barceló.
18. Año 1939: colapso republicano y exilio norteafricano.
19. Comportamiento demográfico de Benidorm durante la guerra civil.
20. La represión franquista "Vae victis!".

Epílogo.


Documentación y bibliografía.

domingo, 27 de agosto de 2017

L'Alfàs de Baix o l'Alfàs de Benidorm en los siglos XVII y XVIII: una partida rural clave de la creación de Benidorm en 1666 y corazón agrícola del Benidorm tradicional.



Francisco Amillo Alegre


En 2016 se cumplieron 350 años de la creación del "Riego Mayor de Alfaz del Pi y Benidorm", popularmente denominado la Séquia Mare. La evolución histórica y las consecuencias de esta infraestructura ya están ampliamente explicadas en otras publicaciones por lo que en este artículo me centraré en su impacto en una zona concreta de Benidorm, la partida de l'Alfàs de Baix, el lugar que recibió sus aguas desde el primer momento y que gracias a ella adquirió su fisonomía peculiar de masías dispersas entre tierras de cultivo. Las gentes que la habitaban tenían dos elementos de referencia en sus vidas: la Séquia Mare, construida en el siglo XVII y la ermita de Sanz en el XVIII. En esos siglos se configuró este espacio tan entrañable del Benidorm tradicional que ha sabido adaptarse a las transformaciones del mundo actual.


1. Los antecedentes.
Benidorm, que en la Edad Media había sido un municipio independiente, al iniciarse el siglo XVI estaba casi despoblado y desde el punto de vista municipal dependía de Polop. En esa centuria sólo residían allí los pocos soldados del castillo y los pescadores de la almadraba en la temporada del atún. En la primera mitad del siglo XVII Benidorm recuperó algo de población aunque no tendría mucho más de cincuenta habitantes.
En 1650 la comarca estaba muy poco poblada y el término municipal de Polop incluía los actuales municipios de Benidorm y la Nucia. L'Alfàs de Pi no existía.


En 1654 la señora murciana Beatriz Fajardo de Mendoza heredó los señoríos de Polop y Benidorm tras un costosísimo pleito de once años. Su marido, Rodrigo de Puigmarín, los administraba en su nombre ya que en esa época no podían hacerlo las mujeres. Observó que sus señoríos de la Marina Baixa, al estar muy poco poblados, apenas les daban beneficios. Necesitaban que se instalasen nuevas personas en ellos para que con sus impuestos se incrementaran sus rentas. 
Pero la comarca era insegura ya que las incursiones de los corsarios norteafricanos eran muy frecuentes. Éstos se llevaban todo lo que podían, incluyendo a las personas de las cuales obtenían un rescate. En épocas anteriores se habían despoblado por esa causa Benidorm, Albalat (entre el Albir y Altea), Bellaguarda (actual Altea) e Ifach. Sus habitantes huyeron del litoral y se refugiaron en municipios del interior (la Nucia, Polop, Callosa, Benissa, etc.) y ni siquiera allí estaban seguros del todo.
La conclusión que sacó Rodrigo de Puigmarín fue que debía repoblar Benidorm reconstruyendo sus murallas e instalando dentro de ellas un mínimo de 40 familias que defendiesen el litoral e impidieran las incursiones norteafricanas. En esos momentos había sólo once familias viviendo allí, así que necesitaba atraer nuevos pobladores. ¿Pero cómo convencerles de que viniesen a vivir a un lugar peligroso y además muy pobre porque carecía de tierras de regadío? 

Rodrigo y Beatriz comprendieron que, siguiendo la costumbre ancestral, deberían entregar a cada nuevo vecino un solar en el pueblo para edificar una casa y unos lotes de tierra suficientemente grandes para que la familia pudiese vivir de su cultivo. Pero en el caso de Benidorm una parte de esa tierra debería ser de regadío. Estudiaron el problema con atención y escucharon las opiniones de personas expertas. Así supieron que el barranco de Polop, con cinco fuentes,  era muy abundante en agua y como en Polop y la Nucia había pocos habitantes sobraba todo el año. La conclusión era evidente: llevarían las aguas sobrantes de ese barranco hasta Benidorm.
En 1659 Rodrigo mandó empezar las obras de una acequia que tardarían ocho años en concluir. Pero  murió antes y, de acuerdo con las leyes de la época, la viuda Beatriz asumió la responsabilidad de administrar los señoríos hasta que sus hijos fuesen mayores de edad. Así que mandó redactar una Carta Puebla para Benidorm y estudiar qué parte del término municipal se le quitaría a Polop para crear la nueva villa.

Cuando a fines de marzo de 1666 las obras de la acequia estuvieron concluidas acudió a Polop para entregar las nuevas tierras  de regadío a los agricultores que lo deseasen. Se instaló en la "Casa de la Senyoria", un edificio que aún existe. El 1 de abril reunió en la plaza a los habitantes del pueblo y se les leyeron las condiciones mediante las que se les entregarían tierras con el nuevo riego y las aceptaron.
Cumplido este trámite Beatriz pasó a Benidorm. En esos momentos había veintitrés familias que aceptaban vivir en dicha población y que se reunieron en la casa de los señores porque no había otro local disponible. Se constituyó el nuevo municipio nombrando las autoridades pertinentes (el justicia, los jurados, el acequiero, el consejo municipal, etc.). Pusieron por escrito todas las normas por las que se regularía la nueva villa y las obligaciones de los vasallos que recibiesen tierras bajo el nuevo riego. El documento resultante fue la Carta Puebla de Benidorm, que todos los presentes juraron acatar. Era el día 8 de abril [1]. 


Tras la creación del municipio de Benidorm el 8 de abril de 1666 se le otorga un nuevo término municipal segregado del de Polop que conservaba la Nucia y l'Alfàs del Pi con lo que seguía teniendo una salida al mar en el Albir. L'Alfàs del Pi tampoco existía.



2. La aparición de l'Alfàs de Benidorm.
Ni en el documento de Polop del 1 de abril ni en la Carta Puebla de Benidorm  se indica el nombre del riego recién creado, denominándolo "nuevo Riego". Unos años después tenía la denominación popular de Séquia Mare y la oficial de "Reg Major de l'Alfàs". ¿Por qué de l'Alfàs?

Antes de 1666 había en Polop una partida rural denominada l'Alfàs. Se trata de un topónimo que aparece en otras localidades como por ejemplo Finestrat. Su etimología más repetida hace derivar este nombre del árabe "al-fass" que significa "campo sembrado" [2]. Cuando en 1666 se creó Benidorm esta partida quedó dividida en dos y dejó de denominarse l'Alfàs de Polop. Su parte norte siguió siendo de Polop pero se denominó l'Alfàs de Dalt y posteriormente daría origen a l'Alfàs del Pi. La parte que quedó incorporada a Benidorm se denominó l'Alfàs de Baix o l'Alfàs de Benidorm. 

En aquellos primeros años la Séquia Mare no llegaba hasta el casco urbano de Benidorm sino a l'Alfàs de Baix. Hasta entonces había sido una zona de pinos y carrascas, totalmente deshabitada. Allí se roturaron las nuevas tierras de cultivo porque el nuevo riego podía hacerlas fértiles. Poco después en esta nueva zona agrícola empezaron a instalarse gentes venidas de otros pueblos. Eso sucedió muy pronto, en cuanto se superó el número cuarenta familias viviendo dentro del recinto amurallado de Benidorm. Sus tierras de cultivo estaban alejadas de la población, a algo más de 3 kilómetros, así que resultaba más rentable vivir en ellas. Por eso a lo largo de la Séquia Mare y sus brazales fueron surgiendo masías con lo que la población de este sector de Benidorm empezó a crecer. A fines del siglo XVII se indica en un  pleito entre señores y regantes que en Benidorm había entre 60 y 70 familias usuarias de la Séquia Mare. No se indica en dicho documento donde vivían pero es seguro que la mayoría lo harían en l'Alfàs de Baix.

De la Séquia obtenían agua para regar sus campos, llenar sus aljibes domésticos, lavar sus ropas, abrevar sus animales y moler el trigo en sus molinos harineros. Había al menos dos, uno en el Saltet, que ha estado funcionando hasta la década de 1960 y otro en la partida de Coves, citado en la documentación del siglo XIX pero que ya no existía a principios del siglo XX [3]. De esta manera los habitantes de l'Alfàs de Baix se autoabastecían de productos alimenticios. 

Conviene destacar un hecho: hasta entonces había resultado muy peligroso vivir en masías dispersas por el campo porque la frecuencia e intensidad de los ataques de corsarios musulmanes convertía a esos habitantes en víctimas fáciles de su saqueo. La creación de Benidorm, que defendía activamente el litoral, evitó este peligro y la población empezó a crecer. Y no sólo en Benidorm sino también en la Nucia y L'Alfàs del Pi que acabaron independizándose de Polop. 


En 1705 la Nucia se segregó de Polop como municipio independiente. L'Alfàs de Dalt, que  seguía perteneciendo a Polop, quedó físicamente separado de él lo que contribuyó a que en las numerosas masías construidas junto a la Séquia Mare surgiera el deseo de emancipación. Con el tiempo se convertirían en l'Alfàs del Pi.

A principios del siglo XVIII la población de l'Alfàs de Benidorm había crecido tanto que, según Vicente LLorca, hacia 1740, el procurador Tomás Sanz  les construyó para su servicio religioso una ermita dedicada a San Antonio Abad, popularmente “Sant Antoni del Porquet” [4]. Un santo típicamente rural ya que era el patrón de los animales domésticos, de los que dependían el trabajo en los campos y una parte de su alimentación. Asistir allí a la preceptiva misa dominical suponía un ahorro de tiempo en una época en la que los desplazamientos se hacían a pie ya que estaba a 3,5 Km de Benidorm. La ermita de Sanz y su entorno acabaron convirtiéndose en un elemento que aglutinaba a todas las masías de l'Alfàs de Baix porque las reuniones en domingos y festivos para asistir a los oficios religiosos propiciaron también los contactos familiares, de negocios y de ocio. 


La ermita de Sanç, creada hacia 1740, se convirtió en el centro religioso y de reunión de los habitantes de l'Alfàs de Baix.


Esta partida de l'Alfàs de Baix se iniciaba en el barranco de la Foia Manera y llegaba hasta el límite con el municipio de l'Alfàs del Pi. Por el sur el límite era la avenida Bernat de Sarrià. Según Pasqual Alminyana: "L'espai geogràfic […] que el topònim Alfàs abraçava era per l'O. el barranc de la Foia manera, pel S. el Camí de Baix (actualment avinguda de Bernat de Sarrià), i per l'E. i el N. l'actual ratlla del terme municipal." [5] 
Mapa que muestra la situación de la primitiva partida rural de l'Alfàs de Baix y las diferentes partidas que surgieron de ella conforme se incrementaba la población (Fuente: Pasqual Almiñana en "Diccionari de Benidorm")




A finales de dicho siglo XVIII se había construido un gran número de masías. Este crecimiento demográfico explica que de la primitiva partida de l'Alfàs de Benidorm se desglosaran otras nuevas. Sus nombres aparecen en la documentación a partir del último tercio de ese siglo. Se les designa como "partida" y también como "caserío" y "pago" con idéntico significado. Esas nuevas partidas eran: el Saltet, la Lloma, Almafrà, Foia Manera, Coves y Sanz, que actualmente siguen conformando esta zona. Eso demuestra que fue el crecimiento del siglo XVIII el que creó una configuración de este espacio agrario que se mantuvo hasta la segunda mitad del siglo XX con algunas nuevas partidas (Cabut, Mija Llegua, Tossalet, etc).



3. L'Alfàs de Baix según el informe de Fabián y Fuero.
En 1791 el arzobispo valenciano Francisco Fabián y Fuero mandó redactar un informe sobre todos los pueblos de su diócesis [6]. Entre ellos figuraba Benidorm, que hasta mediados del siglo XX perteneció a ella. Y en dicho informe nos da una relación de las casas dispersas del municipio agrupadas por partidas e indicando el nombre del propietario, si están habitadas y su uso agrícola o ganadero.  

En primer lugar agrupa las "partidas de Morgoix i Alfals (o Alfalfe) de Benidorm", en las que indica que había 39 casas, la mayoría individuales, pero con algunas adosadas o "casas unidas con labranza". Excepto en un solo caso, en todos los demás se indica que estaban habitadas. 
La inclusión de la partida de Morgoig en la de l'Alfàs es problemática ya que están muy alejadas. Morgoig está en el Puig Campana, más arriba de Lliriets, partida que sí cita el informe. Hay que suponer que tendría pocas casas por lo que la mayoría de vecinos que se citan en este apartado corresponderían a l'Alfàs.
En l'Alfàs no todas las haciendas eran cultivadas por sus propietarios. Se cita a los sacerdotes José Llorca y Tomás Ors [Orts] como dueños de casa y tierras y lo normal era que las alquilasen. También se anota "La casa con labranza del Doctor Sanz, habitada". Se refiere a Tomás Sanz, el fundador de la ermita de su nombre. Conviene señalar que en el siglo XVIII hubo dos Tomás Sanz, ambos procuradores de los señores de Polop y Benidorm y vecinos de Polop. El primero fue Tomás Sanz Rivelles (Alicante h. 1665 - Polop 1-1-1736), famoso por la dureza que empleó contra los vasallos de los señoríos. Le sucedió su hijo Pedro Tomás Sanz Botella (Polop 13-12-1704 / Polop 9-2-1791). Si la fecha de 1740 indicada por Vicente Llorca para la construcción de la ermita es correcta [7], su promotor fue Tomás Sanz Botella, abogado, por lo cual se le denomina en ocasiones "Doctor Sanz". Murió el mismo año en que se publicaba el informe. En los libros parroquiales de Polop leemos: “En diez de febrero de 1791 en esta villa de Polop murió de repente el doctor don Thomas Sanz, abogado […] Atendiendo a su rico nacimiento y al esplendor de su familia de capitanes, coroneles y gobernadores y comisarios de marina le señalo cien libras para su alma. Se hizo bando público para que todos los pobres que asistieran a su entierro se les daria un real de vellón de limosna y asistieron ciento y ochenta y cuatro de poblaciones circunvecinas. Se le cantaron tres misas. Se le hicieron las exequias solmenes. Se le abrió sepultura frente a La Esperanza en do se le enterró con el hábito de San Francisco de Asís por el cura doctor Pérez y cantores de esta parroquial después de 24 [horas]”.
El título de "Doctor" que se le da en este informe aparece también en otros muchos documentos porque además de administrar los señoríos de Polop y Benidorm tenía numerosos negocios en Alicante y otras localidades. 

En "La partida de la Lloma o Loma" nos indica que hay una choza y diecinueve casas "con labranza", todas habitadas, cosa que no se dice de la choza. Algunas casas están adosadas: hay un grupo de seis casas y otro de tres  unidas.
En "La partida de la Foya u Hoya de Manera" se señala la existencia de trece casas, todas "con labranza" y habitadas. Es la partida que menos densidad de masías presenta ya que sólo hay dos casas adosadas.
Finalmente en "La partida de las Cuevas", o Coves, el informe señala la existencia de siete casas "con labranza" y habitadas, además de una choza. 

En resumen: este informe del arzobispo Fabián y Fuero nos muestra una partida de l'Alfàs que a finales del siglo XVIII estaba bastante poblada, tanto que ya se había subdividido en otras menores. No las cita todas porque en un documento anterior, el testamento de Mosén Tomás Orts de 1766, se citaba una nueva, el Saltet:  "Heredad que en el dia tengo y poseo propia mia sita en este termino y partida del Saltet de Berenguer bajo lindes (con su casa de campo y corral de enserrar ganado)" [8]. El informe de Fabián y Fuero incluye la casa y huerta de Tomás Orts en la partida del Alfàs no en el Saltet. 

En esta zona de Benidorm la densidad de población aumentó considerablemente en el siglo XVIII aunque las cifras varían según fuentes. El testimonio más claro data de 1783 y le asigna 116 familias lo que supone algo más de 520 habitantes: "Partida y Caserio llamado del Alfas […] de mucha población compuesta de mas de sientodiez y seis familias cuyo número de almas [habitantes] es mas de quinientas, distante de su parroquia como una legua" [9]


Lavadero sobre la Séquia Mare en la Foia Manera. El cauce de cemento se hizo en la década de 1940. Hasta entonces había sido de tierra.




4. Año 1783: surge en la ermita de Sanz el primer sindicato de regantes de la Séquia Mare.
El crecimiento demográfico de l'Alfàs de Baix había sido posible por la existencia de una agricultura con regadío. La Séquia Mare fue fundamental pero después de más de un siglo funcionando habían surgido problemas en su infraestructura. Era propiedad de los condes de Montealegre y los regantes no podían actuar contra ellos: a principios de ese siglo habían pleiteado y habían perdido. En cambio sí podían actuar sobre la limpieza del cauce y así lo hicieron creando un reglamento y un sindicato de riegos que fue autorizado en 1797. 

Pero las gestiones se habían iniciado bastantes años antes, en 1783. Ese año los agricultores de Benidorm obtuvieron licencia de las autoridades del Real Acuerdo de Valencia para celebrar una Junta de Regantes del entonces denominado "Riego Mayor del Alfaz". El documento [10] que recoge estos hechos indicaba que: "Se concede facultad para la Junta general, que expresa, la qual se celebre en dia de fiesta convocandose en el antecedente por publico Pregon, y la presida la Justicia ordinaria [el alcalde] del Lugar de Benidorm".

La reunión se llevó a cabo "en el pago de la Hermita de Sans, término y jurisdiccion de la Villa de Benidorm" el 16 de noviembre de ese año. Los regantes indicaron que necesitaban poner remedio a los perjuicios que experimentaban en su producción agrícola a causa del mal estado de la acequia y sus brazales por haberse descuidado la limpieza de sus cauces. El correcto mantenimiento de las conducciones de riego era siempre importante pero se incrementaba en el caso de Benidorm, donde la mayor parte eran de tierra. Si no se limpiaban periódicamente la vegetación invadía el cauce y disminuía el caudal circulante.
Tras deliberar largamente nombraron una junta rectora a la que dieron facultades para cobrar una cantidad anual a cada regante y hacer frente a los gastos administrativos y de limpieza: "acordaron en el dia diez y seis de Noviembre del mismo año elegir, como eligieron quatro sugetos, que en calidad de diputados o Comisionados, que precedidos de la Justicia resolviesen lo que tuviesen por oportuno para atajar los inconvenientes que ocurrieren; nombraron tambien un Procurador, y un Depositario; establecieron asi mismo para ocurrir á los gastos, y reparos, que eran indispensables para la conservacion, y aumento de dicho riego, que se repartiese por la primera vez á razon de veinte y quatro quartos por hora de agua de las que cada uno poseyese, y que este producto se pusiese en poder del Depositario, de donde no se huviese de extraer sino con los libramientos correspondientes."


El “braçal de Sanç” en la actualidad, cercano a la ermita, ya no recibe las aguas de la “Séquia Mare”. Era el brazal más largo ya que desembocaba en el mar por el Rincón de Loix. La placa conmemorativa recuerda su importancia ya que permitió la aparición de las masías para cuyo servicio religioso se creó la ermita.



Los regantes querían que el acuerdo obligara a todos, tanto a los que asistieron a la reunión y votaron como a los que no. Para ello necesitaban una autorización expresa de las autoridades de Valencia. Dicha autorización "se aprovó en providencia de diez y  nueve de Deciembre del mismo año; y se mandó que para poder exigir  las cantidades asignadas en ella, y demas que se repartiesen en lo  sucesivo à los Interesados en el riego de las aguas que no intervinieron en la citada Junta, se acudiese ante todas cosas al Consejo á obtener la Real facultad, que era indispensable"

Esa "Real facultad" o autorización llegó el año 1797 ¡con catorce años de retraso!  La explicación que se ofrece de tamaña dilación es que la primera se había traspapelado y hubo que redactar una nueva: "librandoles la oportuna certificacion, la que en efecto se les libró [...]: sease por lo que fuere lo cierto es que sin duda se ha traspapelado dicha certificacion, porque por mas diligencias que se han hecho hasta el dia nada ha podido  adelantarse, antes bien se ha escrito positivamente que en poder del Señor Fiscal del consejo no paraban semejantes papeles, ni menos en otra oficina, de suerte que puede creerse con algun fundamento, que con el transcurso del tiempo se ha traspapelado dicha certificacion. Por falta de la aprovacion Real no se ha puesto en execucion lo resuelto en la referida Junta, de suerte que por este motivo son innumerables los perjuicios, que se siguen al Comun de Regantes [...] Suplico á V.E. que havidos por presentados los poderes se sirva tener á bien mandar  se libre segunda."

Tarde, pero finalmente llegó la ansiada autorización. De esa manera esta decisión de los regantes del 16-11-1783 se puede considerar como el primer reglamento del sindicato del "Riego Mayor de Alfaz del Pi y Benidorm" (denominación oficial desde 1927). Este acuerdo completaba las disposiciones señoriales anteriores basadas en usos y costumbres de transmisión oral. Y frente a la autoridad señorial destaca la creación de una junta gestora creada y elegida por los regantes e integrada por cuatro de ellos, un procurador y un tesorero.  

En este documento que estamos comentando se incluye una lista con los nombres de los 100 regantes del "Riego Mayor del Alfaz" que asistieron a dicha reunión de 1783 en la ermita de Sanz. Es interesante porque nos permite conocer una parte de las familias que en el siglo XVIII estaban asentadas en Benidorm. Si se eligió la ermita de Sanz fue porque la mayoría de ellos residían en l'Alfàs de Baix. De ese centenar de regantes 81 eran de Benidorm, 4 de Altea, 5 de la Nucia y 10 de l'Alfàs del Pi. Esta gran mayoría de vecinos de Benidorm nos indica que ya desde el siglo XVIII esta población llevaba la voz cantante en la administración de la Séquia Mare y en su reglamentación. 
Al final del artículo incluyo como anexo el listado de regantes en el mismo orden en el que aparece en el documento, es decir en el orden en que votaron el acuerdo ("fueron votando en esta forma"). Mantengo la ortografía original de nombres y apellidos. Hay un Zaragozi y otro Saragosi que debe ser en ambos casos Zaragozí. En Benidorm votaron también las cinco autoridades municipales que aparecen citadas en primer lugar. 

En mi opinión se trata de un listado muy interesante  aunque no incluya a todos los regantes. Uniéndolo a los nombres que facilita el informe de Fabián y Fuero nos permite comprobar los vecinos que hasta 1950 residían en estas partidas rurales y se dedicaban a la agricultura. 

El listado también permite comprobar que a finales del siglo XVIII se estaba produciendo un hecho que en los siglos siguientes causaría serios problemas: la división de la tierra por herencias. En su origen los lotes de tierra asignados por Beatriz Fajardo tenían una extensión que era suficiente para que la familia propietaria se ganara la vida dignamente. Pero a lo largo de los siglos XVIII y XIX se dividieron tanto que muchas propiedades ya no podían sustentar a sus dueños. Paralelamente a ese proceso se producía la formación de grandes explotaciones agrarias por compra y desahucio con lo que las diferencias sociales entre grandes y pequeños propietarios acabaron siendo enormes.

En el listado faltan algunos apellidos significativos: los de las familias marineras. El crecimiento demográfico de Benidorm hizo que en el siglo XVIII se acabara la posibilidad de roturar nuevas tierras que fuesen realmente productivas. Sobraron brazos para la agricultura. Una parte de esa población encontró en la mar la forma de ganarse la vida que le negaba la tierra: pescadores, almadraberos, comerciantes  y corsarios. Esta "gent de la mar" inició un camino gracias al cual, en ese siglo y en los siglos XIX y XX, se escribirían páginas muy gloriosas para Benidorm.  Pero l'Alfàs de Baix siguió siendo el corazón económico del Benidorm rural, con las tierras más productivas del término. Poseer tierras allí, preferentemente de regadío, daba prestigio además de beneficios. Por eso una buena parte de los capitales obtenidos en la mar se invertían en la compra de tierras, preferentemente de regadío. El ejemplo más claro lo tenemos en el famoso corsario de Benidorm Juan Bautista Pérez.



ANEXO: 

Relación de propietarios de horas de riego de la Séquia Mare que en 1783 votaron en la ermita de Sanz la creación de un sindicato de regantes con capacidad para exigir el pago de cantidades necesarias para el mantenimiento de la acequia.

Benidorm:
1. Jayme Orts, regidor primero,  
2. Josef Zaragoza, regidor segundo,  
3. Miguel Barceló, diputado 
4. Miguel Llanusa, diputado 
5. Marcos  Llorca, síndico  Procurador General y 
6. Dn Vicente Tous, síndico  Personero [11],
7. Maximiano Llorca, 
8. Josef Ballester, 
9. Jayme Orts Chala, 
10. Serafin  Zaragoza, 
11. Antonio Furió, 
12. Juan Ferri, 
13. Vicente Llinares, 
14. Jayme Baldó, 
15. Luis Fuster**, 
16. Gines Alos, 
17. Juan Zaragoza*, 
18. Pedro Llorca, 
19. Dn Josef  Orts, 
20. Francisco Llorca, 
21. Josef Llorca*, 
22. Josef  Such, 
23. Felix Perez, 
24. Jayme Fuster**, 
25. Luis Perez 
26. Miguel Such, 
27. Francisco Llorca Galan, 
28. Pedro Vives, 
29. Diego Perez**,  
30. Josef Fuster*, 
31. Jayme Perez**, 
32. Juan Devesa de Bautista, 
33. Luis  Cabot, 
34. Antonio Zaragoza*, 
35. Francisco Llorca de Antonio, 
36. Miguel Barceló de  Miguel, 
37. Francisco Ballester, 
38. Pedro  Perez*, 
39. Jayme Orts caseta, 
40. Josef  Lloret, 
41. Estevan Perez, 
42. Bartolome Zaragoza, 
43. Joaquin Perez, 
44. Vicente Llorca, 
45. Francisco Soler, 
46. Antonio Zaragozi, 
47. Josef Cortes*, 
48. Pedro Juan Ferrer,  
49. Josef Perez, 
50. Francisco Berenguer, 
51. Josef Orts**, 
52. Juan Ibars, 
53. Cosme Llinares, 
54. Manuel Llorca, 
55. Vicente Fuster, 
56. Josef Fuster, 
57. Pedro Barceló, 
58. Manuel Orts de Antonio, 
59. Manuel Orts caseta, 
60. Josef Fuster de Josef, 
61. Thomas Feros, 
62. Gregorio Lloret, 
63. Juan  Saragosi, 
64. Bautista Llorens, 
65. Cosme Fuster de Vicente, 
66. Agustin Agulló, 
67. Felipe Alos, 
68. Bartolome Devesa, 
69. Joaquin  Lloret, 
70. Vicente Perez*, 
71. Agustin Devesa, 
72. Jayme Rodrigo, 
73. Josef Perez, 
74. Vicente Fuster de Roque, 
75. Josef Orozco*, 
76. Joaquin Barceló, 
77. Pascual Orozco, 
78. Miguel Llorca de Pedro, 
79. Jayme Mayor, 
80. Antonio Terol, 
81. Miguel Gallart, 
*   Por el informe de Fabián y Fuero sabemos que vivían en l'Alfàs.
**  Por el informe de Fabián y Fuero sabemos que vivían en la LLoma.


Altea (hasta el siglo XX la Séquia Mare regó parte de Altea):
1. Dn Ignacio Salvá, 
2. Dn  Pedro Frotes, 
3. Dn Domingo Barber, 
4. Francisco Martinez de Pedro  


La Nucia:
1. Juan Pedro Santa Maria, 
2. Josef Santa  Maria, 
3. Josef Ivorra,
4. Dn Pedro Sabater, 
5. Roque Santa Maria 


Polop (en realidad l'Alfàs del Pi): 
1. Eusebio Mayor, 
2. Francisco Reig, 
3. Miguel Soler, 
4. Josef Llorca, 
5. Miguel  Soler, 
6. Roque Devesa, 
7. Vicente  Mayor, 
8. Miguel Baldó, 
9. Francisco  Compañ, 
10. Josef Such



NOTAS:

[1] AMILLO ALEGRE, Francisco: "Beatriu Fajardo de Mendoza i la Carta de Poblament de Benidorm (1666)". Benidorm, 2003. Ed. de Caixaltea y Ayuntamiento de Benidorm.

[2] ALMIÑANA OROZCO, Pasqual: "Els topònims de Benidorm (1321-19559", Ajuntament de Benidorm, 2001. Página 37, aceptando la propuesta de Corominas.

[3] ARV: 1816: Molino en Foya Manera, Bailía, letra e, exp. Nº 2637; año 1833: Molino en les Coves, Bailía, letra e, exp. Nº 1251. Se refieren al mismo molino y el cambio de nombre de la partida obedece a la diferente fecha ya que según documentación de 1803 citada por Pasqual Alminyana tenemos "partida del Almafrá ò Coves".

[4] AMILLO ALEGRE, Francisco: "Historia de Benidorm de los orígenes a 1960" AEMABA 2013, pag. 298 a 302. 

[5] PASQUAL ALMIÑANA, ib. página 197.

[6] Publicado en el libro "La Marina Baixa en 1791 informe del obispo Fabián", AEMABA, 2015. Pág. 108-110.

[7] LLORCA ZARAGOZA, Vicente: "Algunos aspectos de la vida histórica de Benidorm, durante los siglos XIX y primer tercio del XX". Conferencia impartida en el IES Pere Maria Orts en febrero de 1988

[8] AMILLO ALEGRE, Francisco: "Església de Sant Jaume i Santa Anna" al "Diccionari de Benidorm"

[9] PASQUAL ALMIÑANA, ib. pag. 196

[10] Real Provisión del Consejo de 27 de julio de 1797 aprobando el  Acuerdo de la junta de regantes del Riego Mayor del Alfaz. A. R. V., Real Acuerdo 1797, fol. 921-933. 

[11] El síndico personero era un cargo municipal instituido por Carlos III tras las protestas populares del Motín de Esquilache de 1766. Su cometido era dar voz en los ayuntamientos al "común" o pueblo ya que los municipios estaban dominados por las oligarquías.