viernes, 21 de junio de 2013

LOS EMBALSES DE GUADALEST Y AMADORIO, DOS IMPORTANTES ELEMENTOS PARA EL SUMINISTRO DE AGUA A BENIDORM.



Francisco Amillo



En la comarca de la Marina Baja los recursos hídricos son objeto de un aprovechamiento integral y eso implica, entre otras cosas, la interconexión de las dos cuencas fluviales que posee: la del Algar-Guadalest por un lado y la del Sella-Amadorio por otro. El agua de estos ríos es un elemento que se debe tener en cuenta para entender el suministro de agua a la comarca en general y a Benidorm en particular. Los embalses del Amadorio y del Guadalest se convierten así en unas piezas importantes del suministro de agua potable para la ciudad turística.




Una característica de los ríos de nuestra comarca es la irregularidad de su caudal. En los meses veraniegos se reduce de forma extraordinaria (estiaje), lo que contrasta con los meses otoñales, donde el peligro de inundación es una realidad constante. Esto es típico de todas las regiones españolas de clima mediterráneo. 

Por eso, en verano, cuando la agricultura necesita más aportes de agua, ésta es más escasa. La solución que se adoptó desde hace siglos fue acumular mediante embalses una parte del agua excedentaria de la temporada de lluvias. 

En la historia de nuestra comarca esta solución se ha adoptado tardíamente. Aunque los romanos fueron expertos en temas hidráulicos y construyeron grandes embalses en otras zonas de España, no nos consta que iniciaran ninguno en nuestra comarca, tan sólo acueductos (Altea) y aljibes (Villajoyosa). 

Los musulmanes mejoraron las técnicas hidráulicas y de regadío de los romanos, introduciendo un uso hábil de las aguas subterráneas, pero tampoco construyeron embalses. 

En el siglo XVI hubo un importante desarrollo de la técnica hidráulica en España, que en nuestra provincia se tradujo en la construcción de las presas de Tibi (1580) y Elche (1590). En la Marina Baja  se autorizó la construcción del embalse de Relleu en el siglo XVII, aunque funcionó a partir del XVIII. 

Pero hubo que esperar hasta la segunda mitad del siglo XX para que se llevase a cabo la construcción de los dos embalses más importantes de la comarca: el del Amadorio y el de Guadalest. 
Finalizada la Guerra Civil de 1936-1939, la Confederación Hidrográfica del Júcar auspició la redacción del "Plan General de Riegos de la provincia de Alicante" que fue elaborado por la Dirección General de Obras Hidráulicas y publicado el 30-12-1942. En él se recogían gran parte de las ideas del "I Plan Nacional de Obras Hidráulicas" de Manuel Lorenzo Pardo, publicado en 1933. 

El "Plan General de Riegos..." se tradujo en la construcción de una serie de embalses, entre ellos los dos de la Marina Baja, uno en 1952 y otro en 1960. Ambos fueron construidos pensando exclusivamente en el riego agrícola, pero acabaron siendo también un importante recurso de agua potable. Sin ellos el abastecimiento de los municipios turísticos del litoral de la Marina habría sido más complejo. 

Los dos embalses presentan una serie de características técnicas similares, lo cual se debe no sólo a ser fruto del mismo "Plan General..." sino sobre todo a que fueron proyectadas por la misma persona:  Juan Aura Candela, Ingeniero de Caminos Canales y Puertos y presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar. 


Evolución del agua embalsada en la Marina Baixa con datos del 26 de enero de cada año. La media de estos 43 años es de 10,47 Hm3, aunque la de los diez últimos años de esta serie fue de 6,67 Hm3, debido al mayor uso que se hizo para el consumo humano.  (Datos de la Confederación Hidrográfica del Júcar) 


La capacidad de almacenamiento conjunto de estos embalses era de 28,8 Hm3, suficiente para la superficie de riego que se había proyectado. Sin embargo este volumen de agua raramente se ha alcanzado: sólo en 1972, 1973 y 1974. Las irregularidades de nuestro clima son la causa de que estos embalses estén a menudo muy por debajo de su capacidad. 
La insuficiencia hídrica empezó a ser un problema cuando fue preciso simultanear el uso agrícola con el abastecimiento a las poblaciones. Ello fue consecuencia del notable crecimiento demográfico producido en el litoral por el desarrollo turístico a partir de 1950. 


Datos básicos sobre los embalses de la Marina Baixa.


La construcción de estos embalses supuso beneficios indudables: 
- Aseguró el suministro de agua durante todo el año, especialmente en los meses estivales. 
- Reguló el flujo del agua impidiendo inundaciones, de las que en Villajoyosa hay doloroso recuerdo. 
- La superficie regada se incrementó notablemente y permitió una agricultura más rentable. 
- Se usan también para actividades recreativas (senderismo, pesca, navegación deportiva…), importantes en una zona turística. 
- Desde el punto de vista ecológico la construcción de estos embalses supuso la formación de ecosistemas nuevos para la vida de aves acuáticas, peces y otros organismos que necesitan de aguas remansadas, compensando así la reducción que han experimentado los humedales costeros.

Como inconvenientes hay que señalar: 
- Respecto a la fauna, las presas son obstáculos insalvables para aquellos seres vivos que deben moverse río arriba y abajo para completar su ciclo de vida. 
- Los embalses tienen un tiempo de utilidad limitado ya que se van llenando con los sedimentos que arrastran los ríos. El embalse de Relleu, totalmente colmatado, es un claro ejemplo.  
- En una zona tan cálida como la Marina Baixa se evapora tanta cantidad de agua que la que queda embalsada se eutrofiza y se carga de sales, con lo que baja su utilidad para el consumo humano y el riego. Esto se produce sobre todo en el fondo. Por eso el agua potable se toma en la actualidad muy cerca de la superficie.


Telecontrol.
Desde 1990 los embalses  de Amadorio y Guadalest disponen de unos sistemas de alerta denominados SAICH de control de avenidas, y SAICA, de calidad de las aguas, que envían en tiempo real datos vía satélite a un centro de control de la Confederación Hidrográfica del Júcar.

La red SAICH permite controlar el nivel de llenado para actuar ente posibles avenidas de agua y evitar accidentes como el de la presa de Thous.

La red SAICA incluye un sistema de estaciones para el control continuo de la calidad de las aguas: nivel del agua, turbidez, temperatura, pH, conductividad, oxígeno y amonio. En alguna de ellas se mide también la concentración de nitratos y cloruros. Esto se hace en los puntos especialmente críticos de cada cuenca: abastecimientos urbanos, zonas protegidas o puntos de vertido. 

La información de las estaciones automáticas se transmite en tiempo real al centro de proceso de datos de la Confederación Hidrográfica del Júcar y al Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino. 




EL EMBALSE DEL AMADORIO.

Las obras de este embalse se iniciaron en 1947, de acuerdo con el ya citado “Plan General de Riegos de la Provincia de Alicante”. Su objeto era, según se indicaba en la memoria de enero de 1952, “regular los caudales del río Amadorio y su afluente el río Sella, a fin de mejorar la actual zona regable y ampliarla en una extensión total de 2.400 hectáreas, situadas en el término municipal de Villajoyosa.”  




En la citada memoria se indicaba  también que la aportación media del río Amadorio era de 11,4 Hm3/año, pero que su régimen tenía gran irregularidad, tanto anual como interanual, oscilando entre los 33 Hm3 de máxima y los 3 Hm3 de mínima. 
Por tanto se preveían, de acuerdo con el “Plan General de Riegos...” dos nuevas fuentes de alimentación: 
a) el Canal Alto del Algar que traería aguas del embalse de Guadalest aún por construir, y 
b) el embalse de Alarcón, en el Júcar.

Cuando finalmente entró en funcionamiento el embalse de Guadalest, el Canal Alto del Algar no  se construyó.  Años más tarde se compensó esta carencia al prolongar el Canal Bajo y llevar los sobrantes de la cuenca Algar-Guadalest al embalse del Amadorio mediante un bombeo desde el río Torres. 
En cuanto al agua del Júcar se preveía sólo para “cuando se presente un ciclo de años secos” pero todavía no se ha traído. Lo que sí funciona en la actualidad es el aporte de aguas desde Alicante, que conecta la Marina Baja con las cuencas del Júcar, Tajo y Segura a través de la conducción Rabasa-Fenollar-Amadorio.

Estas conexiones de la cuenca del Sella-Amadorio se produjeron bastantes años más tarde de la construcción del embalse. Por eso, durante muchos años, debió abastecerse sólo con sus recursos, lo que provocó momentos de penuria,  como por ejemplo en 1978 cuando Villajoyosa también hubo de ser abastecida con barcos.

El “Plan de Riegos...” preveía para el nuevo embalse una capacidad máxima útil de 14,8 Hm3, pero como la capacidad real dependía del nivel del agua, se calculaban las siguientes capacidades: 




Actualmente el volumen mínimo de explotación se ha fijado en 0,31 Hm3 ya que esa cantidad es la que se debe mantener como reserva. 

El embalse del Amadorio en 1955

El aterramiento, el gran problema de todos los embalses, también afecta al del Amadorio. El que actualmente existe sobre la toma del desagüe de fondo es de unos 10 metros de espesor. Eso explica la diferencia entre el volumen inicial de 1957 que era de 16,608 Hm3 y el actual que es de 15,827 Hm3. El volumen de embalse muerto es de 0,31 Hm3 por lo que el volumen útil se reduce a 15,796 Hm3.

La presa está construida sobre un terreno de estratos miocénicos en los que alternan las calizas arenáceas compactas con areniscas margosas, dispuestas en capas inclinadas hacia el SSE con pendientes de 15 a 20 grados. Aguas arriba de la presa el vaso del embalse está formado por los mismos materiales aunque recubiertos de margas. Eso supone unas condiciones satisfactorias de impermeabilidad.

La presa es de gravedad y rectilínea, con una longitud de 333 metros en su parte superior. Sobre la coronación se construyó un puente de servicio de 5 metros de ancho, aprovechado inicialmente por la carretera de Villajoyosa a Aigües pero ya no se permite el paso de vehículos por la presa desde el año 2003.

También se construyeron en dicha coronación las casetas que alojan las máquinas que accionan las compuertas de los aliviaderos. La capacidad de desagüe de estos aliviaderos es de 400 m3/s, y se consigue gracias a dos vanos de 15 x 4 metros. La presa se proyectó para un caudal punta de la máxima avenida de 400 m3/sg, pero estudios posteriores han demostrado que el caudal punta de la avenida de 500 años es más del doble, 946 m3/sg, y se está en vías de solucionar el problema. Al pie del vertedero se construyó un trampolín de doble lanzamiento con la finalidad de eliminar la energía de la lámina de agua vertiente.

La altura máxima sobre cimientos es de 64,15 metros y de 58 metros sobre el cauce del río, valores ligeramente superiores a los inicialmente proyectados. En el paramento de aguas arriba presenta un talud muy escaso, de 0,05 metros, que es mucho más pronunciado en el de aguas abajo, 0,76 metros.




La presa dispone de dos desagües gemelos de fondo, situados en el centro del vertedero y a ocho metros sobre el cauce, que permiten evacuar 80 m3/sg de agua. Tienen doble juego de compuertas deslizantes y la cámara de maniobra está alojada en el cuerpo de la presa, accediéndose a ella por una galería del paramento de aguas abajo. Atraviesan el cuerpo de la presa dos tomas de agua para alimentar las acequias de riego, con capacidad para suministrar 0,8 m3/sg. La toma inferior está a 18,5 metros y la superior a 37 metros, que es la que se usa habitualmente para riego y que durante bastantes años se utilizó también para el abastecimiento. Además hay dos galerías de inspección tangentes a los drenes verticales.


Plano de sección de la presa del Amadorio según la memoria de 1952.



El embalse es de propiedad estatal y a través de la Comunidad de Regantes de Villajoyosa, y del Consorcio de Aguas de la Marina Baja, se destina al riego y al abastecimiento de las ciudades de Benidorm y Villajoyosa. Estas localidades son abastecidas normalmente desde el embalse de Guadalest o desde el Canal Bajo del Algar, situado en el río del mismo nombre, pero en situaciones extraordinarias, sobre todo en verano cuando el aumento poblacional es muy grande, recurren a las aguas del embalse de Amadorio.


Antecedentes históricos.
Durante la Dictadura de Primo de Rivera, el ingeniero Lorenzo Pardo redactó el Plan de Construcciones Hidrológicas de España, con horizonte hasta el año 2000. En dicho Plan se proyectaba un pantano en el río Amadorio. 
En la Segunda República Indalecio Prieto visitó Villajoyosa y la Font de l’Arc, para estudiar las posibilidades de su explotación, pero no pasó de ser una propuesta. 

En plena Guerra Civil, en el verano de 1938, desde la Confederación Hidrográfica del Júcar se llamó al Consejo Municipal de Economía y Defensa para hacerles saber que se realizarían unos estudios geológicos de los terrenos en los que podría construirse un pantano, pero la falta de un vehículo apropiado para trasladar la maquinaria hizo que se retrasase el proyecto. Finalmente se inició y se estuvo trabajando hasta marzo de 1939, en que se abandonó por la toma de Alicante por parte de las tropas franquistas.

En la década de 1940 la Confederación Hidrográfica del Júcar se interesó por la maquinaria de prospección que se había utilizado en 1939, consultando al Ayuntamiento sobre su ubicación. Se recuperó un tren de sondeos. La Confederación consideró  prioritaria la construcción del pantano del Amadorio, iniciándose un largo proceso  burocrático. El 24 de Junio de 1945, el Director General de Obras Públicas visitó Villajoyosa, inspeccionó el terreno en el que se habría de construir el pantano y después de contemplar la extensa zona regable se mostró favorable al proyecto.


Previa a la construcción del Pantano, la Comunidad de Regantes de Villajoyosa debía cambiar su reglamento de 1907, reformándolo y adecuándolo a la nueva situación. A tal fin se convocó una reunión de la Junta General el 30 de Septiembre de 1945. Se discutió ampliamente el único punto del orden del día: la propuesta de adscribir el agua a la tierra a razón de una hora de agua a un jornal de tierra. Se constituyó una comisión para la supervisión de estas actuaciones.

Finalmente el 9 de Febrero de 1947 se iniciaron las obras con la construcción de la Casa de Administración, para la vivienda de los ingenieros encargados de la supervisión de las obras del Pantano. Después se construyó un poblado para los obreros donde ahora se ubica el campo de rugby, con 46 casas, una plaza y capilla. También los silos y cantera para fabricar el hormigón. Todas estas construcciones, a excepción de la casa de administración fueron derruidas a los pocos años de finalizar la presa.

Datos técnicos:
• Fecha del proyecto del embalse: 27 de diciembre de 1941.
• Presupuesto: 42.642.063,97 pesetas del año 1940.
• Ingeniero director:  Juan Aura Candela.
• Fecha de inicio de la construcción: 1 de enero de 1948.
• Empresa constructora: OSEPSA.
• Fecha de finalización de la construcción: 1 de enero de 1957.
• Máxima avenida según proyecto: 400 m3 por segundo.
• Longitud del cauce desde la presa hasta la desembocadura: 4,2 Km. Es el embalse situado más cerca del mar en todo el mundo.
• Tipo de presa: de gravedad con vertedero.
• Cota máxima de embalse: 127 m.
• Cota de coronación: 129,65 m.
• Cota del nivel mínimo de explotación: 90 m.
• Altura de la presa sobre los cimientos: 64,15m.
• Altura sobre el cauce: 58 m.
• Longitud de coronación: 333 m. 
• Anchura de coronación: 5 m.
• Aliviadero: dos vanos de 15 m de longitud y 4 m de altura cada uno, con dos compuertas deslizantes tipo Taintor. Pueden desaguar un máximo de 520 m3 por segundo. Su función primordial es la laminación de avenidas.
• Desagüe de fondo: dos conductos cerrados con válvulas de 1,5 m por 1,15 m.
• Capacidad de desagüe: 68 m3 por segundo.
• Tomas de riego o abastecimiento: dos de 50 cm de diámetro a diferente cota.
• Sismicidad: media.
• Máxima capacidad del embalse en 1957: 16,6 Hm3.
• Máxima capacidad del embalse en 1991, tras hacer una batimetría: 15,8 Hm3.
• Costa (= perímetro del embalse): 12,5 Km.
• Longitud: 2,1 Km.

Otras características: 
- Cada 15 m la presa está cortada por una junta de dilatación. 
- Dos galerías de inspección y registro tangentes a los drenes verticales.  
- Un tramo de la carretera de Villajoyosa a Alcoi quedó inundado por el embalse y fue necesario desviarla.


Utilización del agua embalsada.

La alegría de los regantes en los primeros años de funcionamiento del embalse se fue esfumando poco a poco. En los años 1974, 78, 79 y 84, no se pudo desembalsar ni elevar agua: el crecimiento del turismo consumía rápidamente las reservas en años de escasas lluvias. 
Afortunadamente la constitución del Consorcio de Aguas de la Marina Baja y posteriormente las construcciones de las Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR) de Benidorm, Altea y Villajoyosa mejoraron la situación de los regantes.

Actualmente el agua para el riego agrícola de Villajoyosa proviene de las EDAR de Benidorm y Villajoyosa. Se puede  mezclar en proporción variable con las reservas disponibles en el Embalse del Amadorio, si es que existen. 
Para el abastecimiento a la población el Consorcio de Aguas de la Marina Baja aprovecha las reservas de los embalses de Amadorio y Guadalest, además de los acuíferos de Callosa y Beniardà.


La irregularidad de las precipitaciones provoca en ocasiones la escasez de agua disponible. Desde finales de la década de 1990 y primeros años de la del 2.000 la media de agua embalsada en el pantano, procedente de los ríos Sella y Amadorio, ha sido de 2,3 Hm3 anuales. Esta cantidad no permite satisfacer las necesidades de la superficie regable pues se necesitan anualmente unos 5 Hm3 que unidos a los 2 Hm3 que necesita el consumo de la población de Villajoyosa, originan un déficit importante. En años muy lluviosos el pantano puede alcanzar el máximo de agua embalsada. Las abundantes precipitaciones de los años hidrológicos 1990-1991, 2003-2004 y 2007-2010 permitieron un record en su almacenamiento de agua.



Desembalses.

De 2007 a 2010, el embalse ha tenido unas cotas de llenado históricas, hasta el punto de realizar desembalses en el otoño, para poder dejar una reserva libre en previsión de avenidas por fuertes lluvias. 
Según el protocolo de la Confederación Hidrográfica, los embalses no se deben llenar hasta su tope máximo, pues si se presenta un episodio de fuerte pluviosidad, el embalse no puede retener y laminar la avenida de agua en su cauce aguas abajo. Esta norma, en el caso de nuestra comarca, es considerada por muchos como totalmente innecesaria, pues los embalses están muy próximos al mar, y en su tramo final no existen construcciones que proteger. Pero se trata de una norma estatal de obligado cumplimiento y se envía al mar un agua muy valiosa.
El 29 de Enero de 2010 el Ayuntamiento de Villajoyosa aprobó una moción para solicitar la ampliación de la presa recreciendo su pared. Quería evitar  vertidos como el de 2009 que fue de casi 6 Hm3.

En el gráfico siguiente podemos ver la evolución del nivel del embalse durante dos años típicos. Se aprecia que los vaciados mayores se producen en los meses de Junio a Noviembre, y los llenados de Diciembre a Marzo.








EL EMBALSE DE GUADALEST.

Así denominado por estar situado en el río y término municipal de Guadalest ya que la presa está próxima al núcleo urbano de dicha villa. Recibe de forma natural las aguas de ese río y de forma artificial las procedentes de los bombeos de los pozos de Beniardà, en la cabecera del embalse y las elevadas por bombeo procedentes del río Algar. 




Las aportaciones naturales del tramo alto del Guadalest suponen una aportación de unos 100 l/sg en invierno, pero en verano está casi seco. Sin embargo la cuenca que drena el río es muy importante, debido al imponente sistema montañoso que forman las sierras circundantes de Aitana y Xortà, que en los episodios de fuertes lluvias llenan el embalse en pocos días. 

Con posterioridad a la construcción de la presa se edificó, aguas abajo de ella, una pequeña depuradora de aguas residuales que recoge las aguas fecales de los municipios de Beniardà, Benifato, Benimantell y Guadalest evitando su vertido al embalse, tal como se hacía antiguamente.


DATOS HIDROLÓGICOS  
Superficie de la cuenca (km2): 60
Aportación media anual (hm3): 8
Precipitación media anual (mm): 600
Avenida de Proyecto (m3/s): 400

DATOS TÉCNICOS: 
Tipo de Presa: Gravedad
Altura desde cimientos (m): 77,17
Longitud de coronación (m): 285,15
Cota coronación (m): 382,65
Cota cimentación (m): 305,48
Cota cauce (m): 308
Volumen cuerpo presa (m3): 236.720
Nº de desagües: 1
Capacidad desagüe (m3/s): 78
Nº de aliviaderos: 1
Capacidad aliviaderos (m3/s): 520
Regulación: Compuerta segmentada

(Fuente: SEPREM, Sociedad Española de Presas y Embalses)




Construido en 1964, es de titularidad estatal y está gestionado por la Confederación Hidrográfica del Júcar, que a su vez depende del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino. Tiene una capacidad de 13 Hm3 y desde el punto de vista técnico y constructivo es muy similar al del Amadorio lo cual obedece a que ambos fueron obra del mismo ingeniero. 

La presa es de tipo gravedad de 77 metros de altura, cota de coronación de 382 metros y 236 m de longitud de coronación. El aliviadero es de tipo compuerta y tiene una capacidad de 400 m3/sg. Al pie del vertedero se aprecia el trampolín de doble lanzamiento con la finalidad de eliminar la energía de la lámina de agua vertiente. La cuenca receptora del embalse ocupa una superficie de 65 km2. El embalse propiamente dicho ocupa 67 Ha. 

Al igual que el embalse del Amadorio, su finalidad inicial era suministrar agua para la agricultura, pero el crecimiento demográfico del litoral obligó al Consorcio a dedicar una buena parte de ella al consumo humano. 

Dado el valor paisajístico de su entorno, los alrededores del embalse son una zona aprovechada para el senderismo y hay también una utilización de sus aguas para la pesca deportiva.


Agua embalsada en enero de cada año, después del máximo de lluvias de otoño. La irregularidad en las precipitaciones, juntamente con el gran consumo de los municipios del litoral, explican las variaciones en el agua almacenada. Para conseguir este volumen además del agua del río Guadalest se utiliza la bombeada desde el Algar y desde los pozos de Beniardà.





En el gráfico siguiente podemos ver la evolución del nivel del embalse durante dos años típicos, en el que se puede apreciar como los vaciados mayores se producen en los meses de Junio a Octubre, y los llenados de Octubre a Mayo.



Utilización del agua embalsada.
El embalse se construyó para el riego de las tierras del valle inferior del río Guadalest, o sea en los términos de Castell de Guadalest, Callosa d'En Sarrià, Polop, La Nucía y Altea. 
Posteriormente en enero de 1974 se constituyó el Sindicato Central de usuarios de las cuencas de los ríos Guadalest y Algar que debería gestionaría su agua. En el reglamento se describen los usuarios del embalse que comprenden los riegos de las dos cuencas y los abastecimientos urbanos representados por el Consorcio de Aguas de la Marina Baja, los cuales se hacen cargo de los gastos de mantenimiento y amortización de la presa. 
Sin embargo en 1980 el Sindicato Central desapareció en la práctica a causa de las disputas entre los regantes de Callosa y el resto con motivo de la perforación de los pozos del Algar. Fue el Consorcio de Aguas el que asumió la gestión de sus aguas. 


Tras la creación de Consorcio de Aguas y de las instalaciones de bombeo del Algar, se podía llenar el embalse con aportaciones del río Algar, mucho más caudaloso. Para ello se tuvo que modificar la dotación del embalse mediante Decreto del Consejo de Ministros del año 1978, cambiando el uso de sus aguas y destinando un 40% a riego y un 60% al abastecimiento. 
En la práctica la gestión del agua del embalse la asume casi por completo el Consorcio, de forma que destina un pequeño caudal para cubrir las necesidades de los riegos de la cuenca del Guadalest, sobre todo Callosa, y el resto lo destina al abastecimiento a las poblaciones. 
Esto provocó conflictos con los regantes en algunas épocas de sequía, pues el Consorcio agotó completamente el volumen del embalse.

Para su utilización por los regantes, el embalse libera por el cauce un caudal continuo de 60 a 100 l/sg. Sumados a las escorrentías de los barrancos situados aguas abajo (por ejemplo Xirles y Polop), permiten el riego de la cuenca. 
La salida de agua para el abastecimiento a las poblaciones es automática, mediante una serie de reguladores, denominados obturadores, que con un sistema de válvulas de flotador ajustan el caudal de salida a la demanda de cada población, sin tener que decidir cada día el volumen necesario. Este sistema es muy eficiente y posibilita al Consorcio un control total sobre el embalse.

Del embalse parte una tubería de abastecimiento que discurre enterrada por el cauce del río unos cuatro kilómetros, y después lo abandona, ascendiendo cerca de Chirles en dirección a Benidorm. Esta tubería en un principio se construyó de chapa de acero y presentó problemas por corrosión, con fugas de agua al cauce que era aprovechada por los regantes.  
Al no necesitar abrir la salida de riego, esta permaneció cerrada durante años, hasta el punto de que quedó colapsada por los sedimentos del pantano. Por ello si los regantes de la cuenca precisaban agua, abrían una válvula de esta conducción de abastecimiento, lo cual provocaba conflictos con el Consorcio en periodos de sequía. En una ocasión los enfrentamientos requirieron la  presencia de la guardia civil. 

En el año 2006 se sustituyó la deteriorada tubería de chapa de acero por una nueva conducción de fundición de 800 mm de diámetro, que ha resuelto el problema de las fugas. En el año 2009 se sustituyeron las compuertas de fondo atascadas, y también se construyó una nueva toma de agua por la parte exterior de la pared de la presa, de forma que la captación de agua ahora puede hacerse lo más alta posible, dependiendo del nivel del agua en el embalse, asegurando la máxima calidad del agua, y evitando la toma del fondo cuya agua está más eutrofizada y es de peor calidad.
Salida del Canal Alto del Algar




Canal Alto del Algar.
Ya hemos visto que el Canal Alto  estaba incluido en el proyecto de construcción del embalse. El agua circularía por gravedad desde el Guadalest hasta el embalse del Amadorio regando las tierras elevadas de Polop y La Nucia. Transferiría 2,1 Hm3 anuales de la cuenca habitualmente excedentaria del Algar a la cuenca casi siempre deficitaria del Amadorio. 
Pero de este Canal Alto sólo se construyeron las válvulas de salida y unos 100 metros de doble tubería, lo que supuso en la práctica el abandono de este primer proyecto de transvase entre cuencas.


Vaciado del año 1982.
Durante la sequía del año1978 el embalse Guadalest se vació casi por completo, pero las lluvias volvieron a llenarlo ese invierno. En 1982, con las tuberías de abastecimiento del Consorcio ya realizadas, el embalse fue vaciándose y  el nivel del agua quedó por debajo de la salida de abastecimiento. Esa agua no podía utilizarse tampoco para el riego por estar atascada la válvula de fondo por falta de uso y colmatación con sedimentos.

Como solución se instalaron varias electro-bombas sumergibles, que se colgaron de la pared de la presa con cables y se conectaron a la salida más baja. Se alimentaron mediante grupos electrógenos y de esta forma se pudo agotar casi por completo el volumen del vaso, aunque al final el agua ya era de pésima calidad. También se tuvo que recoger gran cantidad de peces y llevarlos a otros embalses, pues aparte del desastre ecológico, atascaban las bombas y tuberías por su gran número.


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