viernes, 25 de marzo de 2016

Cuando Benidorm bebió de la Séquia Mare porque fracasó el suministro de agua potable desde la Font de Carreres en el siglo XIX.


El próximo 1 de abril se cumplirán 350 años de la creación del Reg Major del Alfàs, también denominado popularmente Séquia Mare. Esta infraestructura permitió repoblar Benidorm y la creación de l'Alfàs del Pi, dos municipios que surgieron totalmente vinculados a ella y que sin ella no habrían sobrevivido durante casi 300 años. Con sus aguas regaban los campos y movían las muelas de los molinos harineros que les permitían obtener el pan, alimento imprescindible en aquellos siglos. También con esa agua lavaban la ropa y abrevaban los animales de trabajo y domésticos. Eran actividades imprescindibles y básicas en aquella etapa preindustrial. 

En la memoria reciente de los benidormenses está el llenado de los aljibes domésticos con el agua de la Séquia Mare pero no fue siempre así. Hubo dos intentos por traer agua desde Lliriet uno en el siglo XIX y otro en el XX. Ambos fracasaron por distintas razones pero el fracaso del primero fue suplido por la Séquia Mare.
En mi libro "Historia de Benidorm..." dedico dos capítulos al Reg Major y otro a los abastecimientos de agua de Benidorm. Sin embargo es un tema muy amplio y aún quedan cosas por contar. Eso es lo que me propongo en esta nueva entrada del blog.

Francisco Amillo


A mediados del siglo XIX se intentó abastecer de agua potable a la población de Benidorm trayendo agua desde el barranco de Lliriet. 
Todo había empezado en 1844 siendo alcalde José Thous y Pérez. En marzo de ese año se publicaron las bases de un concurso para adjudicar las obras: "procedieron á formar el pliego de condiciones a que devera sujetarse el empresario que quiera contratar las obras de las cañerias que han de conducir á esta villa las aguas potables que este ayuntamiento compró á D. Vicente Thous y Perez, para el consumo de la misma" [1]
Aparentemente se consiguió el objetivo mucho más pronto de lo previsto en el contrato ya que el 17 de noviembre de ese mismo año 1844, a propuesta del alcalde, se celebró con volteo de campanas y función religiosa de acción de gracias el "dar principio á correr las tres fuentes que a impulso del mismo Ayuntamiento se habían creado" [2]. 

Pero esta alegría duró poco tiempo. En 1846 las elecciones dieron el gobierno municipal a una nueva corporación que poco después hacía constar en las actas que el agua no era de buena calidad y además muy cara, 6 maravedíes por cántaro. 

Se ha dicho que esa agua  provenía de la gran balsa de Thous que está en Lliriet y que su "mala calidad" se debía a estar embalsada al aire libre adquiriendo mal sabor, sobre todo en los meses de verano. Su propietario era Juan Bautista Thous y Carreres, sobrino del alcalde anterior. Pero esa balsa  se construyó más tarde, en 1851 [3],  y por tanto no pudo utilizarse para el suministro. 

 

La balsa pequeña de Thous, al norte de la grande de la que sólo se aprecia en esta imagen una de las paredes. Aunque no lo sabemos con certeza parece probable que esa balsa pequeña fuera más antigua y entonces sí que habría podido servir para suministrar agua a las tres fuentes públicas de Benidorm  de 1844 a 1846.



La nueva corporación pretendía bajar el precio a dos maravedíes por cántaro y traer el agua desde la Font de Carreres, a unos 415 metros de altitud. Bajaría por gravedad hasta casi el nivel del mar donde está Benidorm. 


 
Balsa para el riego con abrevadero para el ganado situada junto a una galería que trae el agua del manantial de Carreres. Hoy día esa agua va toda a dicha balsa pero antaño llegaba hasta Benidorm.


Cerca del “Mas de Lliriet” la conducción salvaría el barranco de ese mismo nombre con un acueducto de un arco, denominado en las actas municipales "el arco de Liriet". 


Acueducto de un arco que atraviesa el barranco de Lliriet aguas abajo de la Font de la Reina. La conducción a base de arcaduces de arcilla recorría su parte superior. Aún son visibles algunos fragmentos de ellos.



Se abrió una zanja cuyo fondo se cubría con un lecho de cal y sobre él se colocaron arcaduces de cerámica que debidamente empalmados unos con otros formaban una tubería. Hace algún tiempo se veía en un corte del terreno, realizado para crear un camino, un fragmento de la tubería del siglo XIX que hoy ha desaparecido. 

 
La apertura de un camino hacia 1990, cuando se quiso urbanizar esta zona, rompió parte de la tubería hecha por la UGT de Benidorm en octubre de 1936, es decir al inicio de la Guerra Civil. Se aprecian el lecho de cal de la zanja y los restos de la conducción mediante arcaduces de arcilla. El de la parte superior, de menor diámetro, es del siglo XIX. Cuando en 1936 se rehízo la conducción se utilizaron arcaduces de mayor diámetro y longitud. Uno de los fragmentos de la vieja conducción quedó entre la tierra de relleno de la zanja y es el que se aprecia  en la fotografía.



Pero el cambio de corporación municipal trajo problemas y sinsabores. Las obras de esa conducción no se ejecutaron del modo que se había presupuestado y se retrasaban de forma exasperante. La cadena de dificultades continuaba en 1852 cuando se constataba que habían desaparecido los expedientes del abastecimiento redactados durante la alcaldía de José Thous [4]. 

En 1854 el ayuntamiento de Benidorm encargó a Jaime Cabot,  albañil de la Vila Joiosa, que examinase las obras. Su informe era desalentador ya que ponía en evidencia que, a causa de la mala calidad de la ejecución, la obra realizada resultaba inútil y perdía agua, siendo preciso rehacer los trozos en los que la inadecuada pendiente de la cañería causaba roturas: "Jayme Cabot Perito Albañil nombrado por esta municipalidad [...] Dixo: Que en cumplimiento de la comisión que se le había confiado y contratado en Villajoyosa había examinado con detenimiento las obras de reparación practicadas en el pasado año 1854 en la cañería de las fuentes públicas de dicho pueblo y de su vista resulta que el trozo de dicha cañería reparado es absolutamente inutil y por lo tanto superfluo el gasto que ocasionó puesto que careciendo del nivel correspondiente en términos de estar más altos los estremos [sic]  que el centro y no habiéndose reformado los arcaduces como hera [sic] de necesidad algunos de estos se han reventado dando salida al agua [...] entre dichos arcaduces y fluye por encima de los mismos, ocasionando el desperdicio del agua por lo que cree indispensable la nueva construcción de dicho trozo de cañería" [5] 

En 1860 se indicaba que el contratista Vicente Barceló Pérez se negaba a seguir las obras aduciendo que no era obligación suya amasar la cal y acarrear piedras [6]. El Gobernador Civil de Alicante intervino en el tema a causa de las reclamaciones de Vicente Barceló y decidió que el contratista debía continuar las obras reparando los sectores de la cañería que se habían deteriorado por el paso del tiempo [7].

Se añadió una nueva dificultad: la falta de dinero para pagar las obras y los vecinos tuvieron que elegir entre contribuir a ellas en efectivo o haciendo peonadas [8]. Pero parece que la medida no debió ser efectiva porque al año siguiente se constataba con desesperación que no habían concluido las obras por falta de dinero [9]. 

En 1862 aún seguían inconclusas. Así se indicaba en el pleno municipal: "Se expuso que los sacrificios tanto pecuniarios como personales que en todos los tiempos ha hecho la población para procurar aguas potables de que tanto carece, quedaran infructuosas si no se hace entender al Contratista de las obras de la encañada D. Vicente Barcelo y Perez que si por olvido ó demasiada buena fé de la municipalidad que entendió en las bases del contrato, dejo de fijarse el tiempo en que se habían de dar por concluidas las obras" [10]. 
Como el contratista había ido difiriendo el cumplimiento del contrato se le dieron tres meses para concluir, indicando que si no fuese así lo ejecutaría el ayuntamiento y el contratista no podría reclamar.
Respecto a la calidad del trabajo en abril de ese mismo año el encargado de vigilar las obras del abastecimiento indicaba que los materiales empleados eran de mala calidad y con poca cantidad de mortero [11]. 

En 1864, después de veinte años del inicio de las obras de la conducción, el problema seguía sin resolverse y volvía a tratarse este asunto en el pleno municipal resumiendo las gestiones realizadas en el último año: "habiendo transcurrido más de un año sin que por el Gobierno de la Provª. se haya tomado ninguna disposicion acerca del envio del Arquitecto o Ingeniero de la Provª. que para la revision de la cañeria de las fuentes de esta villa se le tiene pedido en varias ocasiones ya en acuerdos de este Ayutamto. ya en comisiones suplicatorias de la Alcaldia ya en comisiones particulares mandadas exprofeso y siendo la conduccion de aguas potables de tanta trasendencia [sic] para los pueblos puesto que de ello depende las mas veces la salud y la vida de sus hijos; habida consideracion por otra parte de que el Contratista de las obras reclama el pago del ultimo plazo que se le adeuda, y la imposibilidad que tiene el Ayuntamto. de solventarlo por ser condicion precisa del contrato que ha de preceder el reconocimiento pericial antes de entregarse ella, que por sus buenas ó malas condiciones arquitectonicas solo pueden ser apreciadas por persona inteligente y que reuna ademas la especial circunstancia de la imparcialidad, lo ponia en conocimiento de la corporacion para que en virtud acordase". Los concejales viendo que el Gobernador Civil no resolvía el tema, tal vez por olvido, "considerando los cuantiosos gastos y los sacrificios de toda clase que ha hecho el pueblo para llevar a cabo esta obra" acuerdan volver a poner en su conocimiento todos los antecedentes y pedir que se revise la cañería. Si según el informe del técnico provincial ésta reúne las condiciones se pagará al contratista. En caso contrario se dispondrá su demolición señalándole al contratista "un plazo prudencial para que las haga de nuevo ó autorizen al Ayuntamto. para que lo efectue por cuenta del contratista" [12].

Finalmente las obras se paralizaron y este suministro no volvería a reanudarse hasta 1936 cuando la UGT realizó una nueva conducción y en muy poco tiempo hizo llegar las aguas de la Font de Carreres hasta cuatro fuentes públicas del pueblo, tal como explico en el capítulo  14 de mi libro "Historia de Benidorm...". Una trayectoria muy distinta la de estos dos suministros de Lliriet que nos llevan a preguntarnos por la lentitud exasperante y fracaso final del primero. 

A finales del siglo XIX Pedro María Orts Berdín en su obra “Apuntes históricos de Benidorm" atribuía su fracaso a los malos materiales: “allá por los años de 1844 compró el municipio las aguas que creyó necesarias de la partida llamada Lliriet, de este término, con objeto de abastecer el pueblo: subastó la cañería y levantó las fuentes en los sitios más á propósito. […] El acueducto llegó también a construirse llevando el agua á su término por vía de ensayo en medio de la alegría general de sus habitantes, y por los malos materiales que se emplearon en su construcción se declaró inservible, y se relegó al olvido.
Explicar su abandono por los malos materiales es correcto de acuerdo con lo que hemos visto en las actas municipales pero como es evidente, no puede ser esa la única causa.

En 1940 Vicente Zaragoza Soria explicaba así este fracaso: "No hay que mentar relatos que pertenecen al año 1844, cuando el municipio de Benidorm compró aguas suficientes para abastecer la población. Solamente quiero consignar que todos los señores que en aquella época intervinieron en el asunto, fueron pésimos defensores de la comunidad, bien por impericia o abandono, o por otras razones" [13].
"Impericia o abandono" son las dos explicaciones que ofrecía este autor. La primera, impericia, es subjetiva y se puede objetar que fueron muchos los alcaldes que intentaron resolverlo y no es probable  que todos fuesen poco hábiles. La segunda, si tenemos en cuenta las numerosas ocasiones en que diferentes corporaciones municipales intentaron resolverlo durante veinte años, no parece conforme a los hechos. 
Lo único que está claro es que no se logró que las aguas de la Font de Carreres llegaran a Benidorm por más que se intentó...

Vicente Zaragoza apunta que podía haber "otras razones" y parece necesario buscar  cuales podrían ser. La cerrazón del contratista haciendo la obra de mala calidad y retrasándola con diversas objeciones es un hecho evidente de acuerdo con lo que hemos visto. Esa sería otra causa pero creo que tampoco es explicación suficiente. Al contratista no le convenía estar a malas con un ayuntamiento que podría ofrecerle nuevas contratas así que alguna razón poderosa tendría para hacer su trabajo tan mal y tan lentamente.

Una  hipótesis podría ser ver detrás de todo ello la mano de la poderosa familia Thous. José, tras ser apartado de la alcaldía de Benidorm, acabó siendo alcalde de la Vila Joiosa. Y su sobrino Juan Bautista Thous y Carrera se ganó fama de controlar férreamente, desde su masía de Liriet, buena parte de los municipios de la Marina Baixa: Altea, Benidorm, Villajoyosa, Sella y Relleu. José Pastor de la Roca lo calificaba en 1854 como "célebre cacique de la Marina " y sobre el alcalde de Sella decía que era "hechura de D. Juan Thous, como el de Relleu y otros, calcados sobre el mismo título" [14]. 
Las elecciones de 1846 habían quitado la alcaldía a José Thous y las nuevas autoridades habían dejado de comprar agua Vicente Thous y Pérez.  Con esos antecedentes parece verosímil suponer que toda la familia intentase perjudicar al consistorio de Benidorm, no tanto por el daño económico que se les había hecho sino por mantener el principio de su autoridad omnímoda sobre la comarca.
Una autoridad que sufrió un nuevo revés. En diciembre de 1863 Joaquín Thous y Carrera fue alcalde de Benidorm pero en marzo del año siguiente recibió un oficio del gobernador civil indicando que debía entregar la alcaldía al gobierno municipal anterior. Una maniobra dilatoria le permitió continuar de alcalde hasta el 3 de junio pero finalmente no tuvo más remedio que pasar el bastón de mando al alcalde José Maria Orts.
Pero a pesar de esos reveses la familia Thous seguía siendo poderosa y tenía recursos para hacer desaparecer documentos del archivo municipal. Y también podía controlar al contratista de las obras ya que Joaquín se dedicó a las contratas públicas teniendo a su cargo, entre otras, la de la carretera de Alicante a Valencia [15]. 
Difícil que el contratista encontrara trabajo sin estar a bien con este poderoso clan y, contando con su respaldo, se atrevía a ignorar al ayuntamiento y al mismo gobernador civil. Juan Thous se había enfrentado anteriormente a Joaquín del Rey, el gobernador civil de Alicante y salió bien parado. Del Rey intentó detenerlo por motivos políticos haciendo que la Guardia Civil rodeara y registrara su masía de Lliriet en mayo de 1851. El resultado: Thous salió indemne y Joaquín del Rey sólo fue gobernador civil durante 5 meses,  de febrero a junio de 1851 [16].
El poder de los Thous se mantuvo en Benidorm y comarca; eso es un hecho evidente porque muy pocas cosas se llevaban a cabo sin que ellos lo supieran. Sin embargo no hay pruebas de que el pueblo perdiera por su intervención el suministro de la Font de Carreres aunque por otra parte es comprensible que ellos se encargasen de que así fuera... 

El declive de los Thous se inició a partir de la revolución de 1868 pero no fue una caída en picado sino un lento retroceso. Sin embargo en Benidorm ya no siguieron luchando por esa obra.

Como el agua es imprescindible para la vida, ante el fracaso del suministro desde Carreres, Benidorm buscó otras soluciones. El ya citado Vicente Zaragoza Soria escribió: "Debido a estas graves circunstancias y privada la población de aguas potables, la propiedad particular de la villa resolvió este problema construyendo en sus respectivas casas, grandes cisternas o algibes, que llenaban en el mes de Enero con agua del Riego Mayor de Alfas del Pi y Benidorm o bien con las de la Perola o Liriet [...] Existen, además, propietarios de grandes depósitos o cisternas que ofrecen seguridad por su número y cabida al abastecimiento y consumo, por el módico precio de cinco céntimos el cántaro, conducidos a domicilio en carros tirados por mulos, dándose el caso de que en años de pertinaces sequías, los pueblos inmediatos han pasado sus escaseces, mientras que el vecindario de Benidorm tenía asegurado este servicio".

 
Benidorm en la década de 1950. En primer plano la Calle Mayor y uno de los carros con cuba que suministraban agua a los particulares. En segundo término la calle Alameda con el mercadillo. Las casas situadas en Canfali estaban a mayor cota que la Séquia Mare y no podían llenar sus aljibes con ella.

Sus afirmaciones son correctas con el matiz de que la construcción de aljibes es muy antigua ya que su técnica venía de la antigua Roma que las utilizaba para guardar las aguas de lluvia y en Benidorm ya existían desde mucho antes del fracaso del suministro de Liriet.
Lo que sí resulta claro es que el agua de la Séquia Mare contribuyó a paliar el problema del suministro de agua sobre todo en años de escasas precipitaciones. Pero lo que no sabemos con certeza es si este proceso empezó en el siglo XIX como afirma Vicente Zaragoza.

Cuando Beatriz Fajardo creó el Reg Major la acequia no llegaba hasta el casco urbano de Benidorm sino hasta la partida del Alfàs de Benidorm o Alfàs de Baix, que era como se denominaba entonces el territorio próximo al actual Alfàs del Pi (partidas del Saltet, la Lloma, Foia Manera, Coves, Almafrà, Sanç y otras). En 1668 un documento sobre el riego especifica que su longitud eran unos 15 kilómetros y que llegaba hasta l'Alfàs de Benidorm: "ell testimoni ha vist que en la cequia que se ha fabricat i conduhit la aigua de la font del Salt per a la partida del Alfas que te de llarch dita cequia pus de dos llegues i mija" [17].
La legua valenciana equivale a 6,037 kilómetros y por tanto las “más de dos leguas y media” que dice el texto equivaldrían a más de 15 Km. Eso significa que la acequia no llegaba hasta el casco urbano, que está a unos 3 Km. del Alfàs de Baix. 

Sin embargo a principios del siglo XX la acequia ya llegaba hasta el casco urbano de Benidorm y en las "Ordenanzas y Reglamentos, Comunidad, sindicato y Jurado del Riego Mayor de Alfaz del Pi y Benidorm" redactado en 1926 y aprobado al año siguiente se especifica que su longitud era de 18 kilómetros y 785 metros repartidos de la forma siguiente:
Polop.…...........… 300 m.
La Nucia........... 5.095 m.
l’Alfàs del Pi       6.300 m.
Benidorm.….…. 7.090 m. [18]
Ignoramos en qué momento se prolongó la acequia en esos algo más de 3 km. que permitieron su llegada al casco urbano. Lo que sí sabemos es que llegaba hasta el mar, cerca del final del parque de Elche, junto al Pasaje del Marconi. De ella partían varios brazales que permitían su llegada a muchas casas del pueblo, aunque no a todas porque el agua sólo circulaba por gravedad y las de Canfali estaban a mayor cota topográfica. 




Detalle de un plano de 1970 que muestra el trazado de la Séquia Mare dentro de Benidorm desembocando en la playa de Poniente, en la parte final del actual Parque de Elche, por el edificio Marina San Pedro. Se observa la abundancia de balsas, muchas de ellas llenadas con el agua de la Séquia Mare 

En el año 1879 el arquitecto José Ramón Mas i Font realizó un informe sobre el estado de la acequia. Señalaba los puntos en los que se deberían realizar obras de mejora porque perdía agua. Pasada la zona del Alfàs de Baix indicaba que debían hacerse reparaciones en el barranco del Derramador donde había que reponer el antiguo sifón y en Els Tolls donde había tablones de madera sustituyendo las obras de fábrica [19]. 
La conclusión que obtenemos de dicho informe es que en el último tercio del siglo XIX la acequia se había prolongado más allá del Alfàs de Baix y se aproximaba al casco urbano de Benidorm, siendo muy probable que llegase ya hasta él. Por tanto la afirmación de Vicente Zaragoza de que el fracaso del suministro de Carreres fue suplido por la Séquia Mare parece verosímil aunque no podemos estar totalmente seguros de que así fuera.

El uso del agua de la acequia para llenar los aljibes domésticos tuvo que experimentar grandes dificultades en las tres últimas décadas del siglo XIX y es posible que en algunos años fuese imposible. Los dueños de la acequia cobraban a los regantes sus derechos de agua pero no invertían en la mejora de la acequia que cada vez tenía mayores pérdidas. Según el citado informe de José Ramón Mas eran enormes, incluso desde su origen en Polop. En ese punto el aforo dio en 1879 un caudal de 16 litros por segundo que se había reducido a 5 litros por segundo a la entrada del pueblo de l'Alfàs del Pi pero que en el Saltet de Benidorm bajaba hasta los 0,75 litros por segundo. Es decir que las pésimas condiciones en las que los propietarios mantenían  a la Séquia Mare impedían su uso para la agricultura y el consumo humano.

En los últimos años del siglo XIX y primeros del XX los regantes, hartos de tanta desidia de los propietarios, tomaron una serie de iniciativas que  renovaron la Séquia Mare y finalmente la compraron. A partir de entonces el caudal mejoró ya que en el Saltet, el primer punto por donde entraba en Benidorm, se empezaron a medir aforos de algo más de 16 litros por segundo.
Tal vez aquí radique la causa de que sea a principios del siglo XX cuando tengamos evidencias documentales del llenado de los aljibes domésticos en el mes de enero. Y no sólo en las casas del pueblo sino también algunos chalets de veraneantes. Al Rincón de Loix llegaba el brazal de Sanz, el más largo de la Séquia Mare, y gracias a él podían llenar sus aljibes [20]. Por esa causa se hacían en esos años análisis microbiológicos del agua para verificar su potabilidad tal como se puede comprobar en el archivo del Riego Mayor de Alfaz del Pi y Benidorm, ubicado actualmente en la Nucia.

En el siglo XIX hay algunas insinuaciones de que el agua de la acequia podía utilizarse para consumo humano pero no es seguro que se refiera al casco urbano del pueblo. Un ejemplo lo tenemos en 1844 cuando se establecía la creación de un vigilante del término municipal “que se denominará Celador ó Guarda de Termino” entre cuyas obligaciones se incluía: “no dejar lavar ropas en la acequia mayor, excepto en el sitio llamado de la Albeurada, y ramales del mismo, y que no degen piedras dentro de la acequia: el que contraviniese incurrirá en la multa de 4 reales" [21]. Prohibir el lavado de ropa y que abreven los animales en la acequia tiene sentido como prevención higiénica para preservar la potabilidad del agua pero no es seguro que se refiera al pueblo porque las masías del Alfàs de Baix llenaban sus aljibes con agua de la Séquia Mare desde tiempo inmemorial.

De momento la única referencia que tenemos clara sobre el llenado de los aljibes del pueblo es de 1925. Según se indicaba en un acta municipal ante "la imperiosa necesidad que se siente en este pueblo de dotarle de aguas potables para el abastecimiento público" se creó una comisión para "gestionar acerca del Sindicato que preside la Comunidad de regantes del Riego Mayor del Alfaz para ver de conseguir si de este riego pudiesen cederse el número de litros de agua que se juzgue necesario". Sus miembros fueron el alcalde Nicolás Morales Orts y los concejales Miguel Soler Sebastiá y Jaime Llinares Pérez [22].  
En el año 1931, Jaime Pérez Pérez, el primer alcalde la II República explicaba que "había oficiado al Sindicato de aguas del Riego Mayor de Alfaz del Pi y Benidorm interesando hiciera las gestiones necesarias para llenar los aljibes de esta población y a la vez le interesaba la autorización para traer las aguas de la fuente de la “Perola” [23] al mismo fin". 


Trinchera del ferrocarril de la Marina abandonada hace pocos años por no ser apta para la doble vía. Se aprecia la conducción de las aguas de la Font de la Perola que la atraviesa en su parte alta. Cuando se construyó a principios del siglo XX hubo de respetar esa acequia, utilizada desde tiempo inmemorial. En 1931 se utilizaron sus aguas para el llenado de los aljibes domésticos de Benidorm complementando las procedentes de la Séquia Mare.

 La respuesta de los dirigentes del Riego Mayor de Alfaz fue: "Recibido su atento oficio nº 315 de esta fecha [...] manifiesta que en cumplimiento de lo que en el mismo se solicita han sido practicadas por el Sindicato de esta Comunidad con el riego de Polop las gestiones necesarias para obtener agua que se considera necesaria para llenar los aljibes de esta población, de cuya terminación daré a V. cuenta" [24].

La petición del ayuntamiento estaba motivada en buena parte por una sequía que duraba varios años y era la causa de las escasas cosechas y de la imposibilidad de llenar los aljibes con agua de lluvia. A la terrible crisis económica de 1929 que afecto a España en los años siguientes, se sumaba en nuestra comarca la crisis agrícola provocada por la sequía. En Benidorm se registran problemas para recaudar las contribuciones porque los agricultores no obtienen dinero por lo escaso de sus cosechas. Hasta el agua potable escaseó y en este sentido la Séquia Mare fue una ayuda.

En 1936  vuelve a aparecer en las actas municipales el tema de la sequía indicándose los perjuicios que causa a la producción agrícola "ya que la principal riqueza es la agricultura y ésta está sobrellevando varios años de sequía y las cosechas son de escasa importancia" [25].
La falta de lluvias afectó a todos los manantiales del barranco de Polop, incluyendo los que alimentaban la Séquia Mare y el Riego Mayor de Polop. Éste último iba a cortar el agua que mediante un partidor enviaba a la primera. A este problema se añadía que el pueblo de la Nucia, que como todos necesitaba más agua, había hecho trabajos para captar más caudal en dos fuentes y había destrozado el cauce de la acequia. El ayuntamiento de Benidorm se enteraba de esto mediante un oficio que le había remitido la Comunidad de Regantes del Riego Mayor de Alfaz en mayo de ese mismo año: "el alcalde de Polop comunica el acuerdo de la Junta de aquel riego de cortar el agua tan pronto termine la presente tanda y dando cuenta también de que el pueblo de la Nucia destruyó unas obras para recoger el agua de dos fuentes todo ello motivo a que no podrían llenarse los aljibes los días que tenían señalados; esta Presidencia posteriormente había hecho gestiones con el Alcalde de Polop a fin de que aumentara el caudal de agua los días señalados para el llene de aljibes lo que prometió hacerlo así y con el Excmo. Sr. Gobernador Civil, al tener las primeras noticias particulares de que el pueblo de la Nucia estaba destruyendo el cauce.
A estos efectos es del parecer esta presidencia y así lo propone ponerse al habla con las autoridades de los pueblos que atraviesa el cauce a fin de proceder a hacer una tanda gubernativa para el abastecimiento de la población y como todo ello afecta de una manera general a la agricultura de este término, interesarse por los trámites legales a fin de normalizar si se puede este riego" [26].  

El agua de la Séquia Mare también presentaba problemas higiénicos. A finales de ese mismo año 1936, con la Guerra Civil azotando el país y cuando se aproximaba el llenado de los aljibes la corporación municipal de Benidorm recordaba a los habitantes de Benidorm la necesidad de mantenerla limpia. Debían evitarse en esos días el lavado de ropa, el que abrevasen los animales y sobre todo cortar la pésima e inveterada costumbre de hacer las necesidades fisiológicas en ella. La corporación municipal manifestaba que “de todos es conocida la situación de esta localidad por no estar abastecida de aguas potables; pues si bien contamos con depósitos para ello, éstos se llenan de agua de Polop, distante unos quince kilómetros, cuya agua discurre por el cauce que se utiliza para el riego y, por ello, aunque se ponga especial cuidado en su limpieza, ésta agua, cuando llega a nuestra localidad, no puede tener garantía alguna de pureza, de donde algunos años tenemos que lamentar epidemias tíficas, etc de ahí que este Ayuntamiento al tomar posesión su principal proyecto fue abastecer de aguas potables y el Comité y los Camaradas del Frente Popular así lo entendieron [...] y a este efecto la incautación del manantial denominado Carreres sito en este término cuyo análisis de las aguas no puede ser más satisfactorio” [27]

La rápida creación por la UGT de una conducción desde la Font de Carreres hasta cuatro fuentes públicas evitó estos problemas. Al ser conducción enterrada y que captaba el agua directamente desde una galería subterránea se evitaban todos los problemas higiénicos de las conducciones al aire libre.
Al terminar la guerra el nuevo ayuntamiento franquista continuó con este suministro desde 1939 hasta 1950 e incluso se intentó mejorar. Si finalmente se abandonó fue debido a que a partir de 1951 se comprobó que su caudal, aunque suficiente para un pueblo de 3.000 habitantes, era insuficiente para la ciudad turística que se planeaba construir, lo que indujo al alcalde Pedro Zaragoza a traer agua desde el pozo de Rabasa en Polop. Lo consiguió en 1960 cuando Benidorm contaba ya con 6.000 habitantes. 

 
La  primera fuente ornamental de Benidorm fue la del Parque de Elche. Se construyó en febrero de 1960 para celebrar  la creación de la primera red de suministro de agua potable a los hogares. Supuso el final de la utilización para consumo humano de la Séquia Mare en el casco urbano. En las masías alejadas el llenado de aljibes con el agua de Polop continuó durante muchos años más.

La creación de esta primera red de suministro  de agua potabilizada  mediante decantación, filtración y cloración en una  ETAP permitía su distribución a todos los hogares de Benidorm. El sistema de depósitos municipales y conducciones modernas permitían que el agua circulara a presión llegando incluso a las casas de Canfali. 
Este moderno abastecimiento hacía innecesario el recurso al agua del centenario Reg Major de l'Alfàs que daba así un paso más hacia su decadencia y desaparición en Benidorm. 

 
Abandono actual de la Séquia Mare de Benidorm y olvido de una infraestructura que durante siglos permitió la supervivencia de Benidorm y Alfàs del Pi. Al tener agua potable en los domicilios los lavaderos como el que vemos en la fotografía se volvieron inútiles.



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NOTAS: 

[1] AMB (Archivo Municipal de Benidorm) AP (Acta Pleno) 2-3-1844
[2] AMB AP 17-11-1844
[3] "El Lliriet de Thous" de Joaquín Ronda Pérez  y França Galiana Botella en http://lamarinadahir.blogspot.com.es/2012_02_01_archive.html
[4] AMB AP 22-8-1852
[5] AMB AP 20-1-1855
[6] AMB AP 27-5-1860
[7] AMB AP 28-9-1860
[8] AMB AP 1-10-1860
[9] AMB AP 24-4-1861
[10] AMB AP 20-2-1862
[11] AMB AP  6-4-1862
[12] AMB AP 24-7-1864
[13] Vicente Llorca Zaragoza en "Alguno aspectos de la Históricos de la vida histórica de Benidorm durante los siglos XIX y primer tercio del XX" manuscrito publicado en http://histobenidorm.blogspot.com.es/2014/03/historia-de-benidorm-en-los-siglos-xix.html
[14] Pastor de la Roca, José: "Historia general de la ciudad y castillo de Alicante", 1854. Pág. 304 la primera cita y nota 1 de la pág. 299 la segunda cita.
[15] AMB AP 3-5-1864
[16] Ver más detalles en http://historiadecalp.net/temporal.htm donde se reproduce un interesante escrito de 1877 que Joaquín Thous remite a la Diputación Provincial explicando los daños que un temporal ha causado en las obras de la carretera que estaba llevando a cabo.
[17] ARV, Processos, part III, n. 3499."Decret de les Baronies de Polop i Benidorm", folio 3 reverso.  
[18]  ORDENANZAS Y REGLAMENTOS, Comunidad, sindicato y Jurado del Riego Mayor de Alfaz del Pi y Benidorm. Alicante, 1926. Tip. Sucr. de Such, Serra y Compª.
[19]  Archivo del Riego Mayor de Alfaz del Pi y Benidorm en la Nucia, Informe del arquitecto José Ramón Más y Font sobre el Riego Mayor de Alfaz del Pi  a petición del sindicato de regantes. 1879.
[20] El brazal de Sanz llegaba al mar por el Rincón de Loix. Según testimonio oral de Jaume Climent Such el doctor Clavero, fundador del hospital Perpetuo Socorro de Alicante, construyó un chalet en el solar donde hoy día está ubicado el hotel Benicactus y llenaba su aljibe con agua de Polop o del Canal del Algar, ya que, según tandas, ambas circulaban por ese brazal. Al analizar las aguas advirtió al pueblo que para beber era mejor la del canal pues no llevaba tanta cal. 
[21] AMB AP 28-2-1844 
[22] AMB AP 24-9-1925
[23]  La fuente de la Perola suministró agua con una conducción que en una parte de su trazado inicial incluía galerías subterráneas o "alcavons" con sus correspondientes respiraderos. La construcción de un vertedero de basuras en la década de 1970 originó tal cantidad de lixiviados que su caudal quedó totalmente contaminado e inútil para cualquier uso humano.
[24] AMB AP 6-10-1931
[25] AMB AP 19-3-1936
[26] AMB AP 3-5-1936
[27] AMB AP 26-12-1936

6 comentarios:

  1. Me presta. En Asturias, me presta quiere decir me gusta. Amo Benidorm por encima de cualquier lugar. Desde 1976 no perdono abrazarlo. Hubo años en los que por motivos profesionales llegué a viajar en ocho, nueve o díez ocasiones. Me gustan sus historias. Gracias.

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    1. Gracias Carlos. Como tú, también me siento "atrapado" por Benidorm. Vine aquí por razones profesionales en 1979 con la intención de estar unos pocos años y regresar. Y aún sigo en él.

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    1. Gracias Miguel. Viniendo de tí, que eres una memoria viva de la historia de Benidorm, me siento animado a continuar.

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  3. Gracias Paco por abrirnos luz en el conocimiento de nuestra ciudad. Ahora bien, si el tiempo (atmosférico) no lo remedia vamos a una desertización. Conociendo el pasado del agua debemos de afrontar el futuro. Y si Benidorm siempre ha luchado por conseguirla por detrás de la ciudad, ahora debemos de mirar por delante, al mar y conseguirla de ahí. Aunque el proceso sea más caro, siempre será mejor que nada. ¿Como miran nuestros políticos el futuro del agua?.- Mira la guerra política de estos años pasados con el tema del trasvase del Ebro. ¡¡¡Que curioso, ahora todos callados!!!.

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    1. Cierto Emilio. Esta comarca ha conseguido, después de muchos años y con el trabajo de muchas personas, tener agu suficiente a pesar de nuestras lluvias tan escasas. Sin embargo cuando las lluvias fallan como en estos años de sequía, la desalinización es la única opción que nos han dejado unas políticas miopes. Es un sistema más caro pero pagan los usuarios porque ya estamos acostumbrados a que los políticos no respondan de sus desmanes más que con el silencio.

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